Tras la primera vuelta del 1º de octubre, en la que renovaron el Congreso y los legislativos regionales, y eligieron a los gobernadores de 17 estados, los brasileños definirán ahora los mandatos que quedaron pendientes, entre ellos la Presidencia.
Para la segunda vuelta están convocados los 125.913.479 brasileños habilitados para decidir, en un país en donde el voto es obligatorio para ciudadanos de entre 18 y 70 años.
Los colegios estarán abiertos entre las 08.00 y las 17.00 horas locales de Brasilia (11.00 y 20.00 GMT), pero, como en el país hay tres husos horarios, los colegios en el estado de Acre, el más occidental, cerrarán dos horas más tarde, es decir a las 22.00 GMT.
En la primera vuelta, el Tribunal logró divulgar el 90 % de los votos computados un poco antes de esa hora gracias a la agilidad del sistema electrónico de votación y escrutinio de Brasil, que ha sido adoptado por otros países.
Los analistas no se atreven a afirmar si la abstención será mayor o menor en la segunda vuelta, ya que la polarización entre Lula y Alckmin es grande pero la ventaja de Lula en los sondeos previos podría quitar estímulos a algunos electores.
Los otros cinco candidatos tuvieron una votación poco significativa.La senadora izquierdista Heloisa Helena Lima alcanzó el 6,85 % de los votos, y el senador y ex ministro de Educación Cristovam Buarque el 2,64 %.
De acuerdo con lossondeos, Lula alcanza el 58 % de la intención de votos válidos, mientras que Alckmin ha caído al 37 %.
En la primera vuelta de las elecciones regionales, el PSDB fue el partido más votado (28.124.381 votos equivalente al 30,14 %) y consiguió ganar en cuatro estados, entre ellos los de Sao Paulo y Minas Gerais, los dos mayores colegios electorales de Brasil.
Los dos partidos se medirán el domingo directamente en la disputa por los gobiernos de los estados de Río Grande do Sul y Pará, y el PSDB tendrá un candidato en la elección para gobernador de Paraíba.
(En base a EFE)