Historias mínimas > historias

¿Quién dijo que para ser moderno conviene escuchar rock?

Una chacarera científica nos cuenta acerca del misterio de las estrellas

Tiempo de lectura: -'

06 de mayo de 2014 a las 00:00

Han descubierto los científicos que el cuerpo humano está hecho de los mismos elementos químicos que le dieron vida a las estrellas. Que somos polvo enamorado pero, además, polvo interestelar. Nos emparentan los mismos átomos; somos, de alguna manera, hijos de las estrellas.

Y también han descubierto los que saben que Jorge Fandermole es uno de los mejores músicos de la Argentina. Si para muestra basta una canción, en esta chacarera llamada La Luminosa que se puede escuchar aquí arriba, Fandermole juega con las certezas científicas para trasladarlas a versos preciosos que hablan del universo sin renegar de los aires del folclore.

Me han dado mis ascendientes
esta luz humilde y pura
de piedrita incandescente
cintilando en la negrura.
Tengo claro en el abismo
de mi andar y mi desvelo
que estoy hecho de lo mismo
que lo que brilla en el cielo.

Habla Fandermole sobre esa paridad química y después regresa del espacio hasta su patria más entrañable:


Mi madre ha sido una estrella
quemándose desde el centro
y queriendo ser como ella
vengo brillando de adentro.
Mi madre ha sido una estrella
quemándose desde el centro.

Se sabe que la luz que nos llega de algunas estrellas pertenece a astros ya muertos hace años. Son máquinas del tiempo que nos permiten ver lo que ya no existe; brillos que la distancia demora para que duren un poquito más. Y Fandermole lo repite para decirnos bellamente que también los hombres pueden irradiar luz sin estar presentes. Y cierra con un verso precioso y preciso que resume la oscuridad que nos antecede y la que nos espera.

Como luz que llega tarde
de un terrón ya oscurecido
hago coplas que me alarguen
la luz cuando me haya ido.
Como luz que llega tarde
de un terrón ya oscurecido.

Me habrá elegido una estrella
para ser un fulgurante
hijo breve que destella
entre dos noches gigantes.
Me habrá elegido una estrella
entre dos noches gigantes.

En fin, se puede creer que ser moderno equivale a escuchar rock. Y se puede vivir sin la música de Fandermole. Pero es una lástima andar perdiéndoselo por ahí como si nada, como si nos quedara todo el tiempo del mundo antes de que nos vuelva a alcanzar la noche gigante.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...