12 de abril de 2014 18:15 hs

El conversado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que el bloque sudamericano puede llegar a no aprovechar, el intercambio comercial entre Uruguay y España -que está por debajo de lo razonable- y el desempeño de las entidades bancarios españolas en el país fueron algunos de los temas que trató el jefe de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz, quien recibió a El Observador en la residencia del embajador del gobierno español en Montevideo.

¿Qué posibilidades existen para incrementar el intercambio comercial entre España y Uruguay?
Hemos venido con dos objetivos. Primero, la inauguración de un parque eólico muy importante en Maldonado, que contó con la presencia del presidente (José Mujica). Es un proyecto de mucho alcance, de 50 megawatts, y con una segunda fase de otros 50 megawatts de energía eólica de ultimísima generación, de los más modernos del mundo. Vinimos a apoyar este proyecto con financiación española. El segundo objetivo es el refuerzo del lazo inversor y comercial entre Uruguay y España. Diría que en el plano inversor es un nivel de inversión aceptable, diría que razonable, de US$ 3.000 millones de inversión española en Uruguay. Pero en comercio estamos muy por debajo de cifras razonables. Por dos motivos: no se han hecho todos los esfuerzos empresariales para afianzar la relación, y porque hay muchas barreras comerciales, algo que está vinculado con el debate entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).

¿Es posible alcanzar un mayor vínculo comercial entre los dos países más allá del acuerdo Mercosur-Unión Europea?
La relación (española-uruguaya) tiene más recorrido incluso sin ese acuerdo comercial. Pero hay que ser sinceros: las barreras comerciales que existen entre la UE y el Mercosur, donde está Uruguay, son altas y esto es como los ríos, fluirá menos barreras encuentras. Si hay barreras comerciales, tendremos que ir por otro lado.

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¿Cómo ha influido la crisis en España y en Europa para que no haya tanta fluidez en ese intercambio comercial?
La crisis paradójicamente ha reactivado más la relación comercial pero en una dirección. Ha ocurrido que España con la crisis redujo sus importaciones y afectó a todos los socios comerciales de España, entonces las exportaciones de Uruguay hacia España han caído por la crisis. Y esto generó más exportaciones hacia Uruguay. El comercio ha cambiado en la intensidad en los flujos pero no ha supuesto un retroceso del comercio en términos globales.

¿Qué sugeriría a Uruguay para que el flujo fuera más dinámico?
Quizás el mensaje más importante que trasladaría es la tremenda oportunidad que representa el mercado no español: el mercado europeo. Por tanto, que reactivar el acuerdo entre Mercosur y UE, que es una tarea que España está volcada, debe ser un tema importante de agenda de política económica. Porque la mayor economía del mundo es el mercado europeo, no es Estados Unidos, no es China. Tenemos 500 millones de consumidores, con aproximadamente US$ 35.000 de renta per cápita. Esas oportunidades están ahí, pero hay otros bloques comerciales que la están aprovechando. Perú, Colombia, México y Chile han firmado acuerdos de libre comercio, y ahora viene Estados Unidos. Los países centroamericanos y los países del norte de África también lo tienen, por tanto el Mercousr se está quedando fuera de esas oportunidades.

¿Hace bien Uruguay en seguir el ritmo brasileño en las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea?
Brasil ha dado un mensaje muy claro, que quiere esas negociaciones, y a nosotros nos parece que ese es el camino correcto. Estamos viendo también un mensaje constructivo por parte de Argentina, que esperemos se pueda traducir en una oferta comercial que permita sentarse hablar de negociaciones ya en firme.

¿Cómo observa el desempeño de los bancos españoles en Uruguay, como Santander y el BBVA?
Estamos muy satisfechos con el papel de ellos. Tenemos cinco grandes grupos bancarios, pero sobre todo dos muy grandes e internacionales que están jugando un papel muy importante a la hora de mejorar la eficiencia y calidad del sistema financiero. Son bancos que no han tenido la menor tentación de replegarse durante la crisis, en la que podía haber habido la tentación de decir ‘volvemos a España’ y eso no ha ocurrido. En estos años muy duros han dado un mensaje de apuesta de largo plazo, de estabilidad, de confianza. Para nosotros es un motivo de orgullo.

El FMI dijo en un reciente informe que el lento saneamiento de la banca frena la recuperación en Europa. ¿Es el caso de España?
España hizo sus deberes. Hicimos dos cosas que otros países no han hecho. Una fue un ejercicio de transparencia de nuestro sistema bancario sin precedentes. Hicimos una auditoría completa de nuestro sistema bancario, realizada por dos analistas internacionales. Llegaron en el verano (boreal) de 2012, entraron a todos los bancos, miraron todas las cajas de ahorro, entidad por entidad, activo por activo, y dijeron estas son las necesidades de capital que tienen los bancos españoles. Utilizamos una facilidad europea de 100.000 millones de euros para recapitalizar los bancos. Los bancos quedaron saneados. Y luego hicimos un ejercicio adicional que fue crear un banco al que le traspasamos todos los activos problemáticos. Es un banco que de capital público-privado que ha permitido que, entre comillas, los activos que pudieran generar dudas vayan para allí. Y esto da mucha tranquilidad. Es la razón de por qué el capital extranjero está volviendo en cantidad industriales al sistema financiero español. Hemos iniciado además un proceso de renacionalización de los bancos que fueron privatizados. Lo que pasa que todos los países han hecho los deberes. Lo que dice el FMI está pasando en los países más al norte de España.

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