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Abulafia busca el voto 12, Peñarol y Nacional se juntan y Alonso gana consideración

La votación del martes en la AUF dejó, además del trancazo en las elecciones, varias conclusiones políticas, que pueden influir en lo que viene

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02 de agosto de 2018 a las 05:00

El cuarto intermedio en las elecciones de la AUF abrió 21 días de intensas negociaciones políticas. Eduardo Abulafia está muy cerca de asegurar el triunfo –llegó a tener 11 votos de los 12 necesarios–, pero el no haber abrochado la victoria lo obliga a renegociar, y le da la oportunidad a sus adversarios, que parecían entregados, a tejer nuevas alianzas. En ese sentido hay dos elementos claves: por un lado la alianza Peñarol y Nacional, que iban con Valdez y que quieren influir en el programa de gobierno del nuevo presidente. Por otro, el actual neutral Ignacio Alonso puede ser una figura clave, pactando con Abulafia o hasta lanzándose por su cuenta.


Abulafia está cerca

A la hora 18 del martes parecía que Eduardo Abulafia sería presidente de la AUF. Con 11 votos, el escenario se volcaba hacia él y le daba la razón del artillero. Un candidato con viento en la camiseta suele conseguir el voto que falta, por cálculo de los que aún no lo votan: más vale estar del lado del ganador que enfrente. Cerro, Boston River, Racing, Progreso, Defensor Sporting y Atenas eran los seis votos que ya tenía. Fénix, El Tanque, Rampla y la B se le sumaban con base en un acto negociado en el correr de la semana: la incorporación de Ignacio Alonso, secretario de asuntos económicos de la AUF, al Ejecutivo de Abulafia. Y River, molesto con el escándalo de los audios y el rol de Del Campo, evaluaba cambiar su voto. Pero los nueve votos que impusieron el cuarto intermedio son elocuentes en que Abulafia, si bien está cerca, aún no tiene respaldo suficiente: todos los que votaban por Del Campo (Danubio, River, Wanderers y Liverpool), Nacional y Peñarol, y dos votos "de Alonso", Rampla y la B. Estos últimos aceptaban votar a Abulafia, pero pueden escuchar otras opciones si surgen.

Por ahí pasan las negociaciones de estos días. Por un lado, para Abulafia, sellar la alianza con Alonso y negociar con los grandes para tener sus representantes en el Ejecutivo, aunque no lo voten. Para Alonso la clave será conseguir las garantías que le den tranquilidad para acompañar a Abulafia. Y para Peñarol y Nacional, negociar las condiciones, sea con Abulafia o potenciando un tercer candidato, para dar su voto o su apoyo.

El factor Alonso

Ignacio Alonso es uno de los dirigentes de más consenso en el panorama actual. Por un lado representa lo actuado en la negociación por más recursos para la AUF. Incluso tiene llegada con la Mutual porque fue parte de las negociaciones en el conflicto con la exdirectiva del gremio. Pero al mismo tiempo tiene llegada con los clubes cercanos a Tenfield. En ese marco negoció un acuerdo político con Abulafia entre el domingo y el lunes. Primero habilitó a testear su nombre, no como candidato sino como neutral. Y rápidamente llegó a un entendimiento con Abulafia. Según el bando de Alonso, es sobre la base de que "hay cosas del anterior Ejecutivo que no se negocian", entre ellas la intención de renegociar el contrato con Tenfield. De todos modos, estas tres semanas pueden dar para que Alonso consiga garantías más fuertes de Abulafia de no desandar el camino de independencia económica, algo de lo que muchos dudan. ¿Ese apoyo le puede dar para tirarse a la presidencia? Alonso no ha dado el OK aún. Pero en el mundo AUF nunca nada puede descartarse.

La lectura del Ejecutivo

Los neutrales salieron conformes tras el cuarto intermedio. Tenían un partido casi perdido pero lo empataron y lograron un alargue. Intentarán recuperar terreno en los próximos días, ya repuestos del cimbronazo de la caída de Valdez, y defendiendo lo hecho en estos cuatro años. Puede ser con Alonso o con otro nombre.

Las conversaciones Peñarol-Nacional

Tras la elección fallida, altos dirigentes de ambos clubes grandes empezaron a negociar, informaron a Referí fuentes de los dos clubes. El objetivo: elaborar una candidatura conjunta que cambie el actual panorama donde todos sospechan de todos. Ambos clubes han manifestado que es necesario que la rivalidad sea solo deportiva y fuera de la cancha sean socios, ya que representan el 90% de los hinchas del país. A su vez fuentes de Peñarol dijeron que el acuerdo con Nacional "no incluye ni excluye" la posibilidad de un tercer candidato, y será un tema en los próximos días. En todo caso, el club pretende "negociar agenda y objetivos" antes que el nombre del candidato.

Barrera no quiso referirse públicamente al tema, aunque en diálogo con Referí sí negó "categóricamente" que se hayan negociado nombres en un eventual Ejecutivo de Abulafia, como trascendió el martes, cuando se decía que Eduardo Ache por Nacional y Gastón Tealdi o Walter Pereyra por Peñarol eran los nombres. El nombre de Alonso pero también el del secretario general de la Intendencia de Montevideo, Fernando Nopitsch, figuran como dos posibles candidatos de esa "tercera vía" que promueven los grandes.

Las declaraciones de Ache este jueves en Sport 890 dan unas cuantas pistas para saber por dónde va el club tricolor. La posibilidad de acordar con Abulafia está, pero tendrán que acercar posiciones en el tema Tenfield, lo cual no parece fácil por ahora. En todo caso, si Abulafia consigue los votos

Por otro lado, parece muy difícil que los grandea acuerden con Del Campo, ya que es respaldado por los clubes más críticos respecto a la presencia de los grandes en el Ej3cutivo

El desafío de Del Campo

El reconocimiento de que él le había entregado los audios a Valdez dejó casi contra las cuerdas a Del Campo el lunes. River amenazó con no votarlo, pero además, se quedó sin margen para conseguir nuevos votos. La única opción era postergar, y por eso también para él el cuarto intermedio también resultó un triunfo. Por eso el miércoles mostró otra cara: lejos de los rumores de que se bajaba, planteó una cara desafiante cuando fue a declarar a la fiscalía en la causa de los audios: ratificó su inocencia y dijo que encaraba con más fuerza su candidatura.

Presión de jugadores, jueces y Conmebol

El presidente de Liverpool, José Luis Palma, reconoció que la posibilidad de un paro de futbolistas y árbitros llevó a algunos clubes a defender el cuarto intermedio, buscando que en el medio acerquen las posturas con ambos gremios. Pero a su vez, también estuvo sobre la mesa la amenaza de una sanción de Conmebol. El organismo había adelantado que la AUF se exponía a sanciones si elegía un presidente que no tuviera realizado el examen de idoneidad del organismo (prueba ética). Del Campo había presentado la documentación pero aún no tiene los resultados, mientras que Abulafia ni siquiera había presentado la documentación, ya que entendía que no correspondía porque la AUF aún no aprobó los estatutos en los que se compromete a ello. En un movimiento que muestra que Abulafia se siente cerca del sillón de la calle Guayabos, el miércoles envió la documentación necesaria a Conmebol, esperando que la elección del 21 de agosto ya lo encuentre con el trámite hecho.

12 votos se necesitan para ser presidente. De no lograrlos se debe realizar una nueva elección. Al día de hoy nadie tiene esa cantidad de votos.

9 votos lograron forzar el cuarto intermedio: fueron los cuatro que votaban a Del Campo y cinco de los siete que tenía Valdez antes de bajarse. Abulafia está cerca

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