El anuncio del Banco de Previsión Social (BPS) de que los beneficiarios de asignaciones familiares dejarán de cobrarlas si no concurren a clases fue tomado por sorpresa por el Consejo Directivo Central (Codicen) y el resto de los consejos de la educación, ya que no se encuentran preparados para afrontar la incorporación de un volumen de 32.558 estudiantes.
Al Codicen le preocupa cómo integrar a los niños y jóvenes ausentes
El retiro de las asignaciones familiares a los menores que no estudien genera desafíos edilicios y de personal. Hoy en día es imposible incorporar 30 mil estudiantes