Los socorristas buscaban sobrevivientes este martes entre los escombros de edificios que colapsaron tras un potente terremoto en plena noche que dejó al menos 118 muertos en el noroeste de China.
El terremoto se produjo a unos 1.300 kilómetros al suroeste de Pekín, en la provincia de Ganzu, y cerca de la frontera con la provincia de Qinghai.
Al menos 105 personas murieron y alrededor de 400 resultaron heridas en la empobrecida provincia de Ganzu, señalaron autoridades locales.
Según la televisión estatal CCTV, otras 13 personas murieron y 20 estaban desaparecidas en la ciudad de Haidong, en la provincia vecina de Qinghai.
El sismo dañó miles de casas, obligando a los pobladores a correr a las calles, en medio de temperaturas gélidas que azotan en estos días a la región.
La agencia Xinhu reportó cortes en los servicios de electricidad y agua en algunas aldeas, y videos subidos en redes sociales mostraron techos caídos y escombros en las calles.
CCTV mostró imágenes de vehículos de rescate que llegaban a las zonas afectadas por carreteras nevadas.
La televisión indicó que más de 1.400 bomberos y rescatistas fueron enviados a la zona de desastre y otros 1.600 permanecían en espera.
La población de las localidades afectadas huyo corriendo de sus casas, cubiertas en muchos casos con frazadas para evitar quedar atrapada en los derrumbes, según videos difundidos en las redes sociales del estatal Diario del Pueblo.
El temblor de magnitud 5,9, según el Instituto Geofísico Estadounidense (USGS), ocurrió a las 23H59 (15H59 GMT) a una profundidad de diez kilémetros.
Xinhua informó que la magnitud del sismo fue de 6,2 y se sintió en la histórica ciudad de Xi'an, en la provincia norteña de Shaanxi a unos 570 km de distancia.
El sismo se registró a las 11.59 de la noche del lunes (15.59 GMT) y tuvo su epicentro en la frontera entre las provincias de Gansu y Qinghai, a diez kilómetros de profundidad, según el Centro de Redes Sismólógicas de China.
El Ejecutivo chino y el Ministerio de Gestión de Emergencias decretaron una respuesta de nivel II al siniestro, que afectó especialmente al condado de Jishisan, en Gansu, y la ciudad de Haidong, en la vecina Qinghai.
El epicentro del temblor se situó a 100 kilómetros al suroeste de la capital provincial, Lanzhou, y fue seguido por varias réplicas.
Los equipos de rescate comenzaron a trabajar temprano el martes, y el presidente Xi Jinping urgió hacer "todos los esfuerzos" en las tareas de búsqueda y socorro.
En otros videos se observa al personal de emergencia utilizando linternas para buscar entre los escombros, con camillas de color naranja para cargar los cuerpos.
Las temperaturas cayeron bajo cero en el norte de China, y tomas de CCTV desde una de las zonas más afectadas mostraron a los pobladores calentándose en una fogata mientras los trabajadores de emergencia levantaban carpas.
Los terremotos son comunes en China, donde septiembre de 2022, un terremoto de magnitud 6,6 golpeó la provincia de Sichuan yh produjo casi 100 personas murieron.
Otro sismo de magnitud 7,9 en 2008 dejó más de 87.000 personas muertas o desaparecidas, incluyendo 5.335 escolares.
(Con información de agencias)