4 de octubre de 2011 18:57 hs

Es común que la industria del espectáculo de Estados Unidos reaccione de forma “rápida” ante grandes eventos, fenómenos o noticias que ocupan los primeros planos de la agenda mundial. Por ejemplo, luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001 ya en 2002 se habían filmado un puñado de documentales sobre el hecho, en 2004 Michael Moore hizo Farenheit 9/11 y para 2006 ya estaban, entre otras, la regular World Trade Center, de Oliver Stone, y la excelente Vuelo 93, de Paul Greengrass.

Lo mismo había sucedido con las guerras de Corea y Vietnam, con la carrera espacial o con el huracán Katrina. Mientras se rescataba a 33 mineros chilenos había varios guionistas de Hollywood que ya estaban tipeando la historia. El timing de los estadounidenses en estos casos es bueno. Pero el caso de Amanda Knox, la joven acusada de participar en el asesinato de su compañera de cuarto Meredith Kercher en la ciudad italiana de Perugia (y que quedó libre el lunes pasado), ha superado todos los registros en ese reloj que va de la realidad a la ficción.

¿Qué sucedió?
Los sucesos que condujeron a Amanda Knox a prisión sucedieron hace casi cuatro años, en noviembre de 2007.


La joven inglesa Meredith Kercher, de 21 años, apareció degollada en el apartamento que compartía con Knox. Un joven de Costa de Marfil, amigo de las chicas, confesó haber sido el autor del crimen y acusó a Knox y a su novio de entonces, el italiano Rafaele Sollecito, de ser sus cómplices, en un macabro juego de orgía sexual que culminó en la muerte de Kercher.

La justicia italiana encerró a Knox y a Sollecito, que estuvioeron presos desde 2007 hasta el lunes, cuando luego de apelar el fallo anterior quedaron en libertad por pruebas no concluyentes.

Pero la ficción va primero. El caso de la joven con cara angelical que todos sospechaban era una sádica sexual y una fría asesina acaparó los medios de EEUU. A mediados de 2010, el canal de cable estadounidense Lifetime vio el filón y contrató a Wendy Battles, guionista de series forenses como CSI: New York y Law & Order, para que trasladara la historia de Amanda Knox a la pantalla chica.

En febrero de este año se comenzó a filmar la película, que se llamó Amanda Knox: Murder on Trial in Italy. Fue un filme para televisión, con la rubia Hayden Pannetiere como la bella Amanda, la actriz Marcia Gay Harden como su madre, y Vincent Riotta como el inspector Giuliano Mignini, quien se encargara de la investigación inicial.


La producción pretendía filmar en la misma ciudad de Perugia, pero la Justicia creyó que podía obstruir la investigación y finalmente se rodó en Roma.

Luego de la primera emisión, Lifetime difundió además un documental sobre el caso, llamado Behind the Headlines. El diario Hollywood Reporter dijo que el rating del filme había sido “decente”, con más de 2,8 millones de espectadores.

La reacción de los familiares de los implicados fue inmediata.

Los padres de Meredith Kercher declararon a BBC que encontraban el telefilme como “horroroso” e iniciarían acciones legales para bajarlo de la programación de Lifetime.

Los defensores de Knox y Sollecito también tomaron la emisión de la película como negativa, no solo por las supuestas diferencias entre la ficción con la realidad, sino también porque el caso todavía estaba en curso y no había una decisión definitiva al respecto.

El rodaje y la emisión del filme demuestra varias de las facetas más oscuras del mercado televisivo y del público en estos tiempos que corren. Que el morbo vende no es noticia, pero díganselo al News of the World: así le fue durante este año. La actriz Hayden Pannetiere, en una mezcla de ingenuidad y falta de tino, declaró que esperaba que la familia de Meredith Kercher no se tomara a mal la película.

El canal Lifetime no está en los cables uruguayos. De todos modos, está cantado que se viene la segunda parte, con la polémica liberación de Knox y Sollecito como eje

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos