Una amplia mayoría de la semilla que se siembra en Uruguay se produce en el país, por ejemplo en soja, que es el cultivo más extendido en la agricultura, destacó a El Observador Cecilia Jones, directora ejecutiva del Instituto Nacional de Semillas (Inase).
Aclaró que la semilla que es producida por los agricultores no es comercializada, “es semilla legal por supuesto, pero no es comercializada y son datos que escapan un poco a las estadísticas”.
Precisó que “cuando hay una falla en la cosecha de semilla es importante que esté disponible la válvula de la importación”, a la vez que admitió que “para algunos cultivos es más sencillo, pero no necesariamente implica ser dependientes de importar”.
Jones añadió que “si hablamos de una especie como alfalfa, por ejemplo, que nuestras primaveras no son lo más conducente para la producción de semillas, a veces la cosecha está y a veces no; entonces ahí sí somos dependientes”.
Procesadas las declaraciones se divulgan los materiales públicos y los protegidos, y también se constata que a nivel de forrajeras algunas siguen siendo muy utilizadas, “los caballitos de batalla, en raigrás –el 284–, en avena los materiales de INIA, que siguen siendo muy sembrados”.
Datos publicados en el portal www.inase.org.uy:
En 2012: uso propio 74.199.703 semillas; etiqueta nacional 86.649.678; importada 19.100.964; exportada -7.172.100; consumo 172.778.245.
En 2013: uso propio 62.808.150; etiqueta nacional 88.259.281; importada 16.810.598; exportada -4.402.799; consumo 163.475.230.