Como la mayoría de los finlandeses, Perttu Iso-Markku siempre compraba teléfonos móviles hechos por la mayor compañía de su país, Nokia Oyj.
Entonces, en febrero, Iso-Markku invirtió en un iPhone de Apple Inc. y empezó a cargarlo con aplicaciones. Ahora localiza restaurantes de Helsinki usando eat.fi, identifica canciones por la radio con Shazam, comprueba el pronóstico del tiempo para salir en bicicleta, lee el portal informativo Huffington Post y obtiene las anotaciones del fútbol europeo, todo ello mediante su iPhone.
Es improbable que Nokia lo reconquiste en el futuro cercano.
“Si solo quisiera un teléfono, compraría un Nokia”, dijo Iso-Markku, de 34 años, funcionario de OneWorld Finland, un organismo no gubernamental. “Quería algo más parecido a una pequeña computadora”.
El cambio hecho por Iso-Markku demuestra cómo Nokia, la empresa con sede central en Espoo que es el mayor fabricante mundial de móviles, está perdiendo terreno ante rivales pletóricos de aplicaciones como Apple, al ser cada vez más numerosos los clientes que desean que sus móviles hagan de todo. Según más y más de las batallas del sector de móviles se libran en torno al contenido, se va achicando la porción de Nokia del mercado de los teléfonos inteligentes, de US$ 50.000 millones, el segmento de más rápido crecimiento de esta industria.
“La tienda de Apple proveyó una senda muy sencilla para que los programadores crearan aplicaciones y las hicieran llegar a los usuarios, y no cabe duda que lo han hecho más efectivamente que todos los demás”, dijo Nick
Jones, analista de la firma de estudios de mercado Gartner Inc., afincado en la ciudad británica de Engham. “Ahora todo el mundo está tratando de alcanzar a Apple”.
La ironía es que Nokia debería haber sacado una enorme ventaja a sus rivales en lo que a programas informáticos se refiere. Tuvo el primer aparato móvil habilitado para Internet en 1996, aun antes de que la banda ancha para móviles estuviera disponible. Su Nokia Communicator fue un móvil estrecho del tamaño de un libro de bolsillo con aplicaciones modificables y un buscador completo de Internet.
Cuota de mercado
Los reveses en materia de aplicaciones están costando a Nokia algo de cuota de mercado al mismo tiempo que la compañía amplía el surtido de su propia tienda de aplicaciones, llamada Ovi.
La cuota de Nokia de las ventas mundiales de teléfonos móviles bajó a 41,2% en el primer trimestre desde 45,1% un año antes, según Gartner, mientras la de Apple se duplicó a 10,8%. Los teléfonos inteligentes usan aplicaciones avanzadas y pueden procesar grandes cantidades de datos. Representaron cerca de 13% de las ventas globales de Nokia de 468 millones de móviles en el 2008. La mayoría de los teléfonos que Nokia vende son de precios medianos y bajos, en tanto Apple solo fabrica el iPhone.
Nokia se enfrenta a otros rivales en este segmento, incluso Palm Inc., el cual empezó a vender este mes su último modelo, el Pre, y abrió su App Catalog con 18 aplicaciones. Research In Motion Inc., fabricante de los teléfonos inteligentes Blackberry, y Samsung Electronics Co. también han abierto tiendas de aplicaciones.
Enfoque de la gerencia
La flaqueza de Nokia ha sido en ejecución en vez de tecnología. La compañía finlandesa cortejó a los programadores por años e inscribió a más de cuatro millones de ellos en su servicio Foro Nokia en el último decenio. No le ha ido igual de bien en hacer llegar los programas nuevos a los clientes.
“La distribución de programas no contó con la atención de la gerencia ni su poder de mercadeo”, dijo Ari Hakkarainen, ex gerente de Nokia y autor de “Tras la pantalla”, historia de la compañía publicada este año por la finlandesa Readme.Fi.
Nokia tampoco les ha facilitado las cosas a los programadores.
“Apple tiene herramientas para programadores que son atractivas y lo hacen un placer”, dijo Tina Aspiala, fundadora del servicio eat.fi de localización de restaurantes. “La gente se desvive por inventar cosas que hacer con las herramientas. Con Nokia, es como si uno tiene una idea y luego tiene que pasar mil dificultades para ponerla en práctica”.
Los múltiples aparatos de Nokia con distintas configuraciones tornan el diseño de programas en algo más difícil, lento y costoso, dijeron varios programadores.