El timming del anuncio no pudo haber sido peor y hasta contradice todos los manuales del político cauteloso. Después del anuncio de un paro general “contra el ajuste”, en medio de negociaciones salariales complicadas, y con maestros en huelga y tres millones y medio de escolares sin clases a cuatro semanas del inicio del curso lectivo, no podía pensarse en una peor forma de exacerbar los ánimos que anunciar subas de más de 200% en las boletas de gas.
Apremiada por crisis de “caja”, Cristina recortará los subsidios
El anuncio implica aumentos de hasta 284% en la factura de gas