Es difícil expresar en una onomatopeya el sonido de una botella al descorcharse. “¡Splok!”, podría ser una posibilidad, aunque las letras no puedan darle los toques sonoros de la realidad. El brazo se flexiona, el codo toma impulso y el puño cerrado presiona hacia fuera con el sacarcorchos. El sonido es rápido y dura menos de un segundo: ¡splok!
Apuntes de la guerra del tapón
Para encontrar el origen del corcho que uno destapa en cada botella hay que mirar hacia Portugal. Allí aún se concentra el grueso de la producción de un material cada vez más amenazado por el avance silencioso de la tapa rosca.