Pese a la sequía, los precios internacionales y el valor de los insumos, las lluvias caídas en las últimas semanas han mejorado el ánimo de los productores agrícolas y todo indica que el área de siembra prevista para los cultivos de invierno no solo será igual a la del año pasado sino que tiene posibilidades de crecer.
Responsables de empresas dedicadas al sector consultados coincidieron en señalar que si bien una parte de los cultivos de verano, fundamentalmente la dedicada a soja de primera y maíz, se perdió por la sequía, el resembrado y las siembras de segunda están en un proceso casi óptimo y los rindes serán aceptable. Eso permitirá empatar en costos y los productores deberán apostar al invierno.
Por esta razón, se prevé que la superficie de siembra se mantendrá. Marcos Guiguou, director de Agronegocios Del Plata (ADP) señaló que hay una tendencia a la baja de los valores de rentas e insumos que permiten compensar la caída del precio internacional de los granos. “La baja de ingresos que sufrirán los productores se deberá repartir entre todos los actores de la cadena”, indicó.
En cuanto a los valores de la tierra dijo que hay predisposición tanto de los arrendatarios como de los propietarios de llegar a un acuerdo y descartó que se cierren contratos en dólares. Prevé que el valor de la tierra arrendada caiga de US$ 400 a US$ 250, lo que sería un valor acorde a la nueva realidad del sector.
Sobre la superficie de cultivo para el invierno dijo que “probablemente haya un crecimiento de área, priorizando las nuevas zonas aunque tampoco hay desesperación por hacer más hectáreas. El tema es que la actividad funcione bien y esté equilibrada”. Estimó que ADP incrementará en un 15% el área cultivada con respecto a lo hecho el año pasado.