El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil avanzó este jueves en un juicio clave sobre los pueblos indígenas y sus territorios ancestrales, considerados una importante barrera contra la deforestación.
El juicio que definirá las tierras indígenas, que ha sido retomado y aplazado otras veces en los últimos años; decidirá si se valida o rechaza la tesis del “marco temporal” que solo reconoce como territorios indígenas aquellos ocupados por ellos cuando se promulgó la Constitución, en 1988.
La corte decidirá en concreto sobre una causa que abarca al territorio Ibirama-Laklano, en Santa Catarina (sur), pero el veredicto podría afectar a muchas otras tierras en disputa.
Hasta que cerraron las deliberaciones este jueves, habían emitido su voto seis de los once jueces que componen el alto tribunal, con un resultado de cuatro a dos que rechaza la tesis del “marco temporal” y favorece por lo tanto a los pueblos indígenas.
Los últimos votos emitidos el miércoles fueron los del del juez André Mendonca, a favor de la tesis restrictiva y los de Cristiano Zanin y Luis Barroso en contra.
El juez Zanin declaro sobre su voto que "no se puede imponer cualquier tipo de 'marco temporal' en perjuicio de los indígenas, que poseen protección de la posesión exclusiva desde el imperio, a partir de 1734. (..) La garantía de la permanencia en las tierras tradicionalmente ocupadas es indispensable para el cumplimiento de sus derechos",
Descartar esa tesis para la demarcación de tierras “es una solución cuyo nivel de inseguridad excluye cualquier posibilidad de justicia”, agregó.
El juez Barroso afirmó por su parte que "no existe un marco temporal fijo e inexorable" y que "la ocupación tradicional puede ser demostrada por diversos mecanismos".
Las deliberaciones continuarán el jueves próximo para la votación de los restantes miembros del tribunal.
“El marco temporal ignora nuestro derecho originario a los territorios ancestrales, reconocido en la Constitución, coloca en riesgo los territorios ya demarcados y hace inviables nuevas demarcaciones», le dijo a la AFP el abogado indígena Dinamam Tuxá, coordinador de la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB),
Un grupo de unos 800 indígenas, incluido Tuxá, marcharon este miércoles en Brasilia hasta el STF; donde instalaron una pantalla gigante para seguir el que califican como «el juicio del siglo» por el potencial impacto en sus comunidades.
El cacique Raoni Metuktire, activista de los derechos indígenas reconocido internacionalmente, también estaba en Brasilia e ingresó en el tribunal para acompañar la sesión.
Asociaciones indígenas y activistas rechazan el “marco temporal” argumentando que muchos pueblos originarios fueron expulsados a lo largo de la historia de sus territorios ancestrales, especialmente durante la dictadura militar que gobernó el país desde 1964 1985.
El Alto Comisariado de Naciones Unidas en Derechos Humanos (ACNUDH); advirtió que la eventual legitimación de esa tesis “sería un grave retroceso para los derechos de los Pueblos Indígenas en Brasil, contraria a las normas internacionales de derechos humanos”, en una nota divulgada este miércoles por la oficina para los Derechos Humanos en América del Sur.
La población indígena de Brasil es de casi 1,7 millones de personas; equivalente al 0,83% de los 203 millones de habitantes de Brasil, según el último censo.
(Con información de agencias)