Los fabricantes de Barbie no mascan vidrio. Saben que la línea tradicional de sus famosísimas muñecas –extremadamente flacas, todas rubias, estilizadas al máximo– no corre con la diversidad real que tienen los cuerpos. Pero durante años eso no fue un problema real para las ventas y sus juguetes se reprodujeron por millones. El estándar, para la empresa Mattel, era ese. Sin embargo, ahora la marca se está transformando para acompañar a los nuevos tiempos y recientemente lanzó una línea más inclusiva en la que pretende alcanzar la posibilidad que niñas de todas partes del mundo, muy diferentes entre sí, se puedan sentir identificadas.
Barbie inclusiva: la nueva línea de muñecas sin pelo y con vitiligo
La empresa pretende acercarse más a la diversidad real de las mujeres