Los directores técnicos de fútbol saben que cada vez que realizan cambios en un partido luego deben enfrentar la evaluación de los especialistas acerca de los aciertos y los errores.
En julio de 2011, la comunista Ana María Vignoli dejó de ser la ministra de Desarrollo Social y su lugar fue ocupado por el socialista Daniel Olesker. En opinión de varios analistas, ese fue el cambio más acertado del período, dado que el Mides era uno de los flancos donde la oposición atacaba en forma sistemática.
El politólogo Antonio Cardarello dijo a El Observador que lo más importante fue el cambio de perfil dado que logró tener a una figura con más peso para salir a debatir con los opositores y a defender los resultados de las políticas sociales.
“El Mides dejó de ser el centro de ataque y además hubo una capacidad de respuesta por parte de Olesker que no tenía Vignoli. Parece haber sido un acierto con fuerza para defender la gestión del gobierno en momentos en que Mujica recibe críticas por varios flancos”, sostuvo.
En tanto, el politólogo Adolfo Garcé agregó que en el Mides “hay una ganancia”, aunque ese hecho generó un nuevo problema. Es que hasta entonces, Olesker ocupaba la titularidad de Salud Pública luego de haber sido una figura clave para la puesta en marcha del Sistema Nacional Integrado de Salud durante el primer gobierno de izquierda.
Salud Pública pasó a estar bajo el mando del comunista Jorge Venegas, quien hasta entonces se desempeñaba como subsecretario. Por eso, la sensación con la que se quedó Garcé fue que se desvistió a un santo para vestir a otro.
Más adelante llegaron más cambios: Venegas fue sustituido por la también comunista Susana Muñiz en el MSP y en Vivienda la emepepista Graciela Muslera dejó el cargo en lugar de su compañero de sector, Francisco Beltrame.
El politólogo Daniel Chasquetti opinó que todos los cambios mencionados fueron correctos. “O había problemas o carecían de respaldo político, de eso no hay dudas”, sostuvo.
Con Beltrame al mando de la política de vivienda, Mujica logró un poco más de fortaleza a la hora de salir a defender la gestión, de acuerdo a la opinión de Cardarello. “La ministra de Vivienda era una persona con perfil bajo, que le costaba hablar en público y defender la gestión del gobierno. Me parece que Beltrame es alguien que tiene más esa capacidad. Hay un poco más de fortaleza”, dijo.
Los analistas le quitan trascendencia al cambio en el MSP. Venegas recibía más críticas pero Muñiz mantiene un perfil bajo. Durante el período también hubo un cambio en el Ministerio de Turismo. Héctor Lescano fue sustituido por Liliam Kechichian. Ambos pertenecen a la Alianza Progresista.
ALGUNOS CAMBIOS
Desarrollo Social
El por entonces presidente electo José Mujica recibía delegaciones en la sede del Frente Amplio en busca de confirmar lo que sería su equipo de gobierno. Una tarde, Mujica enfrentó a los periodistas que lo esperaban en la puerta para confirmar algunos de los nombres que los medios de comunicación manejaban para los diferentes ministerios. Luego de contestar varias preguntas, Mujica debió leer de un papel el nombre que los comunistas le habían sugerido para el Mides: Ana Vignoli.
Tiempo después terminó destituyéndola durante un Consejo de Ministros. En esos momentos, un frío intenso aquejaba el país y varios indigentes murieron por hipotermia. Ese día, Vignoli habló ante sus colegas de un viaje oficial que había realizado. La forma en la que Mujica destituyó a la titular del Mides molestó a los comunistas y hubo pedidos de explicaciones y tensión.
Vivienda
Graciela Muslera había sido secretaria de la senadora Lucía Topolanksy y era su principal asesora en materia de vivienda. Esa era la carta de presentación que los medios de comunicación daban antes de la asunción del gobierno de José Mujica de esta arquitecta hasta el momento desconocida en forma pública.
De perfil bajo, Muslera fue la encargada de diseñar y salir a defender la ley de vivienda social, una iniciativa mediante la cual el gobierno otorga exoneraciones fiscales a proyectos inmobiliarios que se construyan en zonas alejadas de la costa.
Más adelante, Muslera tuvo una serie de desencuentros con Mujica a raíz de temas ambientales, sobre todo en lo atinente al uso de algunas áreas protegidas en balnearios rochenses, el trámite de aprobación del puente de la laguna Garzón y la eficiencia en los controles que lleva adelante la Dinama.
Salud Pública
Jorge Venegas nació en Chile. Luego se radicó en Uruguay y se recibió de médico. En 2010 asumió como subsecretario del Ministerio de Salud Pública, un año más tarde, el presidente José Mujica le ofreció ocupar la titularidad de la cartera.
Venegas era un ministro muy atacado por la oposición. Además de las críticas apareció otra denuncia, en este caso de forma: el senador colorado José Amorín (Propuesta Batllista) presentó una denuncia ante la Corte Electoral en la que afirmaba que Venegas no podía ocupar el cargo debido a que se trataba de un extranjero que no realizó a tiempo los trámites de ciudadanía uruguaya.
Luego de varias ideas y vueltas, finalmente el dirigente comunista abandonó el cargo, pues los ministros de la Corte coincidieron en que no estaba en condiciones de mantenerse en él. “Somos necesarios, pero no imprescindibles”, dijo al irse.