Luego de que la ministra de Salud, Karina Rando, enviase una carta a las autoridades educativas solicitándoles que el receso invernal se adelante al 3 de julio para “mitigar el impacto en la salud pública nacional” que están teniendo las infecciones respiratorias empezó la preocupación.
Las autoridades educativas estuvieron reunidas durante varias horas este miércoles para definir cómo se articularía el receso invernal. Finalmente se resolvió que las vacaciones se extiendan entre el 3 y el 14 de julio y el 17 vuelvan las clases, en principio, de forma presencial.
En este contexto Café & Negocios consultó a cámaras empresariales para conocer de primera mano cuál va a ser la postura de las empresas ante la nueva coyuntura que exige cambios en la vida cotidiana de los trabajadores.
El "caso a caso" es una mecánica que, en este caso se aplicará en todos los sectores de actividad pues desde las gremiales empresariales se hace casi imposible generalizar a propósito de qué deben hacer las empresas con sus empleados.
Sin embargo, hay algunos lineamientos que permiten dilucidar cómo se paran cada una de las gremiales empresariales ante la sugerencia del trabajo remoto para preservar la salud de los más pequeños.
El presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Diego O´Neill, afirma que la gremial empresarial aún no tiene una postura formada al respecto debido a lo reciente de los acontecimientos. Sin embargo, estima que es un tema a resolver desde cada empresa.
Por su parte el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, Julio César Lestido, opina: "Yo estoy de acuerdo". El titular de la gremial empresarial remarca que ante una situación sanitaria que afecta a los niños, es claro que los pequeños en los hogares "requieren toda nuestra atención". "Me parece una medida acertada, siempre y cuando sea un trabajo que se pueda realizar de forma remota", señala.
El asesor laboral de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, Diego Yarza, también recuerda que el teletrabajo no puede usarse para todos los trabajos por igual. "Sí es una sugerencia que aquellos que puedan teletrabajar, su actividad permita el teletrabajo y la empresa tenga esa herramienta lo pueda implementar. Nos parece bien", opina Yarza y hace hincapié en que no hay una obligación al respecto.
En tanto, desde la Cámara de Economía Digital del Uruguay (CEDU) la aplicación del trabajo remoto es moneda corriente. Aunque el presidente de la gremial, Guillermo Varela, hace la salvedad de que existen puestos específicos en los que la presencia física es necesaria. Sin embargo, la mayoría de los puestos contemplados por las más de 200 empresas nucleadas en CEDU tienen al trabajo remoto como una opción cotidiana.
"Ahora que está reglamentada la ley de teletrabajo hay más tranquilidad a la hora de ir por ese camino", afirma Varela.
El presidente de CEDU hace énfasis en que están dispuestos a acompañar la recomendación del MTSS en todos aquellos casos que puedan hacerlo.
"Sin mediar decreto ni recomendación, cuando hay hijos enfermos la mayoría de las personas que tiene un vínculo laboral que le permite el trabajo remoto, lo plantea y se hace", destaca Varela y afirma que esto se da aún más ahora que "se derribó el tabú del teletrabajo".
En esta industria, el trabajo remoto se mide constantemente a través de la trazabilidad de la productividad, "hay un management de mayor nivel, con procesos basados en tecnología", esto hace que haya más control sobre el teletrabajo y que funcione de forma más aceitada. "Hay lecturas de la productividad a favor del trabajo remoto", recalca Varela.
En el otro extremo se encuentran los sectores en los que la presencialidad no es negociable. Uno de los más visibles es el de los industriales.
Consultado al respecto, el vicepresidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Gabriel Murara, destaca como positivo que exista la libertad de teletrabajar para quienes puedan hacerlo. "Habrá empresas que pueden organizarse para hacerlo y otras que no tienen ninguna posibilidad", destaca Murara y subraya que en una misma empresa pueden darse varios fenómenos de acuerdo a qué sector se trate.
En este sentido, Murara hace hincapié en que el hecho de que la recomendación se dirija solamente a los padres de hijos en edad escolar hace que disminuya el problema. En la misma línea indica cada industria "tendrá que analizar quiénes tienen hijos en edad escolar y quiénes no para apoyarse". "Hay muchas alternativas, que una semana esté uno, otra semana esté otro, lo bueno es tener la libertad de poder hacerlo", dice Murara. Finalmente, el referente de la CIU remarca que seguramente quienes puedan implementarlo, lo harán. Pero "los que están en procesos industriales, ahí, no funciona el teletrabajo", concluye.
La gimnasia de la pandemia
La experiencia que dejó la emergencia sanitaria del Covid-19 es una de las claves para sortear con elegancia el escollo del inesperado adelanto de las vacaciones.
En la emergencia sanitaria el pico de teletrabajadores se dio en abril de 2020 cuando un 29.8% de los montevideanos trabajó de forma remota, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas.
A propósito, el asesor de la Cámara de Comercio y Servicios afirma: "Me da la sensación de que va a pasar lo mismo que pasó en la pandemia, pero muy acotado temporalmente a lo que son las vacaciones de julio".
En este contexto, la casuística de las familias tendrá que ser evaluada por cada empresa y así definir cuál es la mejor solución para cada uno intentando sostener la productividad, algo que, según Yarza se vuelve más fácil de implementar por parte de las empresas cuando se trata de un horizonte temporal acotado de entre una y tres semanas. "Va a prosperar el diálogo entre las dos partes para poder organizar mejor el trabajo", destaca el asesor.
En tanto, Yarza destaca la buena predisposición de los afiliados de la Cámara de Comercio y Servicios hacia la herramientas tecnológicas, lo que adoptaron hasta el día de hoy.