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Casa Museo Vilamajó | Montevideo

Una vida entera estudiando a media cuadra y no la conocía por dentro: una joyita de un Maestro de la arquitectura nacional, inaugurada al público hace pocos años.

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13 de abril de 2014 a las 00:00

Fue unas de esas tardes que (al menos a un arquitecto) le llenan el alma. Entre dos reuniones y otras vueltas, tengo media hora libre que no me da para hacer nada. En medio de la reflexión del rumbo miro cerca y veo la casa-estudio de Vilamajó. Desde hacía tiempo la quería visitar pero tiene un horario de visita bastante acotado (miercoles y sábado de 10 a 16 hrs) . Hoy = Miércoles = horario coincide= ¡Allá voy!
Allí fui a verla por dentro intentando disimular una culpa de cómo alguien con toda su carrera hecha a dos cuadras de distancia y egresada hace tantos años jamás la hubiera visitado. Cuestión que me consolaron informándome que la obra fue un proceso de recuperación a través de fondos concursables, y que se abrió al público en el 2012. Ok, tan mal no estoy yo, pero no se puede creer que hasta ese momento haya alternado entre edificio abandonado, oficina pública etc.
No está atendida "por su propio dueño" pero casi: la arquitecta Irene Ros de la facultad está disponible para tours guiados, contando detalles, de la vida, la casa todo el lugar. Hoy propiedad del MEC y gestionada por la facultad de Arquitectura, es sede abierta para difusión de la obra y archivos de Julio Vilamajó, además de promover el “Premio Julio Vilamajó a la Excelencia en Creación de Conocimiento en Arquitectura y Diseño”
Es del año 1930, y como un lienzo al que le imprimieron ideas de estética que el autor trajo de su viaje por Europa, el racionalismo, la obra de Loos de muros curvos y núcleos de circulación, influencias de Le Corbusier con ventanas corridas o pilares retranqueados, de Wright con terrazas y volados, del Mediterráneo con medusas y barcos decorativos, también emblemas masones como lo era el dueño de casa.
Está en un predio en esquina en una calle cul-de-sac paralela al Bulevar Artigas lo cual la aísla del ruido y bullicio, y abre sus ambientes sociales hacia terrazas en la proa, un núcleo de circulación central y las dependencias de servicios interiores. Un artista plástico colaboró con los ornamentos de cerámica que adornan su frente.
Esa entrada para automóvil y peatonal lleva a un hall de servicios en subsuelo, y circulaciones principal y secundaria interiores. Llama la atención el gran rendimiento que le supo sacar a ese terreno: 4 niveles, garage, servicios, estudio, dos dormitorios, dos nucleos de escaleras interiores y una más exterior comunicando terrazas, más tres terrazas con un diseño increíbles! Un maestro te muestra como hacerlo con los hechos.
Una vez adentro, ingresamos por el hall de nivel vereda, para automóvil y acceso al área de circulación vertical: el núcleo de escaleras es realmente la estrella, además de las vistas, además de las terrazas, además de...
Maravilla como pocas, prueba ineludible de por qué los grandes lo son, y testigo de una calidad de diseño, época de referncia y escuela arquitectónica: la espacialidad que tiene esa casa en un terreno tan chico no se puede creer.
El MEC o la facultad deberían incentivar el realizar eventos culturales, lanzamientos etc allí para disfrutarla como tal, no sólo el día del patrimonio. Tal como se hace en otros lados, y así el patrimonio pasa de disfrutarse un día al año, a hacerlo en distintas oportunidades.

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