Con uno de los líderes de la oposición preso y con el gobierno venezolano sumido en una crisis, los dos bandos en los que está dividido el país, chavistas y opositores, realizaron ayer marchas separadas para medir su capacidad de convocatoria bajo una misma consigna: el alto el fuego. Los enfrentamientos en las calles ya llevan tres semanas y dejaron al menos 10 y un centenar de heridos.
Chavistas y opositores midieron fuerzas y llamaron a la paz
Los enfrentamientos ya dejaron 10 muertos