Entre setiembre de 2013 y junio de 2014, un software malicioso conocido como CryptoLocker infectó unas 500 mil computadoras en todo el mundo, incluidas dos de la NASA. En el proceso de "desinfección", sus creadores se embolsaron más de US$ 3 millones. CrytoLocker corresponde al tipo de ransomware de la peor calaña: aquellos que secuestran archivos y que, según su sofisticación, son imposibles de recuperar.
Cómo sobrevivir a una infección de ransomware
El código malicioso que secuestra archivos y exige un rescate se convirtió en una de las amenazas informáticas más fuertes; usuarios uruguayos han tenido que pagar para recuperar su información

