Castaño, medio dormido y muy sonriente entró Tom Felton, el pasado viernes, a uno de los salones del Copacabana Palace en Río de Janeiro para enfrentarse a la prensa. Semejante imagen hacía difícil imaginarse cómo el director de la primera película de la saga Potter, Chris Colombus, vio en él algo del platinado, soberbio y malicioso Draco Malfoy, el personaje que el joven actor británico interpretó por más de 10 años.
Acostumbrado a teñirse el pelo todas las semanas, hoy confiesa haberle tomado tres o cuatro años acostumbrarse. Una de las pocas cosas que no va a extrañar, dice.
Mientras se aleja de los rumores que lo vinculan con un futuro disco de rap, habla entusiasmado de sus próximos proyectos: el estreno este año de la megaproducción El Planeta de los Simios: Revolución, en tanto que la terrorífica The Apparition llegará a los cines recién en 2012.
Después de los 18 minutos que le dedica a la primera mesa redonda de periodistas latinos, Felton reparte un saludo cordial a los presentes y se dirige al cuarto contiguo, con una audiencia idéntica a la que acaba de dejar y pronto para volver a contestar las mismas preguntas una y otra vez hasta la noche.
¿Cómo fue crecer como un “chico malo”?
Siempre ha sido divertido actuar de Draco. ¿Qué niño de 11 años no querría ese papel? Pero no hay que olvidarse que solo actuábamos el 1% del día. El resto del tiempo solo éramos Tom, Daniel (Radcliffe, Harry Potter), Rupert (Grint, o Ron Weasly) y Emma (Watson, la muggle Hermione Granger). Solo filmábamos por un período muy corto del día, así que no tenía que ser malvado siempre, solo una porción muy pequeña de la jornada.
¿Cuál fue la diferencia entre la primera película y la última?
Para ser honesto, es muy difícil de recordar. Cuando sos un niño de 11 años, no entendés bien qué es lo que está pasando. Simplemente haces lo que tenés que hacer. Los últimos días fueron definitivamente más difíciles. Fue mucho más difícil decir adiós que decir hola.
¿Te gustó el final de Draco?
Creo que es un final genial para todos los Malfoy. Esta película realmente retrata el egoísmo y la debilidad de esta familia. No quieren luchar en ningún bando, solo quieren sobrevivir, es su único instinto.
La evolución de otros niños actores, como Lindsay Lohan o Macaulay Culkin, fue diferente al elenco Potter, de una reputación muy respetable. ¿Es producto de la realidad o tiene más que ver con la discreción característica de los ingleses?
Hay quienes nos dicen que, de haber filmado las películas en EEUU, todos seríamos personas muy diferentes. Es imposible evaluar si eso es cierto o no, pero sí puedo afirmar que somos todos muy afortunados de tener lazos familiares muy fuertes y amigos que nos contienen. También la gente con la que trabajamos todos estos años se encargó de bajarnos mucho a tierra. No había lugar para ninguna Lindsay Lohan.
Con 11 años era imposible que entendieras el impacto que iban a tener las películas de Harry Potter. ¿Cómo te sentís hoy al respecto?
Siempre es lo más raro; niñas histéricas que se me acercan y me gritan: “¡Muchísimas gracias por ser parte de mi infancia!”. Y eso es rarísimo porque yo no tenía idea de que era parte de su infancia. Pero, sí, es muy lindo contribuir en la vida de tantos y saber que han crecido con nosotros como nosotros hemos crecido con ellos. Somos como una rara y gran familia.
¿Te da miedo ser recordado como Draco Malfoy?
No, todo lo contrario. Espero ser recordado como Draco Malfoy por el resto de mi vida. Claro que no solo como eso; con suerte, al final también habré alcanzado algún otro logro. Pero Malfoy es tan buen personaje que me siento muy afortunado de haber tenido el placer de interpretarlo. Definitivamente no estoy tratando de desprenderme de él de ninguna manera: estoy muy orgulloso del esfuerzo de estos últimos 10 años. Ahora, claro que tendré que interpretar otros roles igual de memorables, pero sí espero ser temido por los niños por el resto de mis días.
Si a J.K. Rowling se le ocurriera sacar un nuevo libro de Harry Potter, ¿te interesaría participar en su realización?
Por supuesto, seguro. Pero yo en tu lugar no tendría grandes esperanzas. No creo que se siente a escribir uno de esos en mucho tiempo.