La Justicia española condenó el miércoles a dos militantes de la organización separatista armada vasca ETA a más de 1.500 años de cárcel por su participación en un atentado perpetrado en Madrid en 1986 en el que murieron 12 guardias civiles.
Ambos fueron hallados responsables de haber preparado la furgoneta bomba que estalló al paso de un convoy de guardias civiles en la plaza República Dominicana de Madrid, en julio 1986.
Se trata del décimosegundo atentado más mortífero de los que se le atribuyen a ETA, luego del perpetrado en 1987 contra el hipermercado Hipercor de Barcelona (Cataluña, noreste), que causó la muerte de 21 personas.
La pena máxima efectiva que se cumple en España según el Código Penal es de 30 años.