26 de abril de 2013 8:06 hs

El “cuarto intermedio” impuesto por el presidente José Mujica en la última sesión del Consejo de Ministros, realizada el pasado 20 de febrero, se levantará este viernes a la hora 10, más de 60 días después, cuando el mandatario y los secretarios de Estado vuelvan a verse las caras.

La reunión de febrero fue convocada por Mujica luego de una serie de acusaciones y cruces entre ministros y sectores vinculados a la economía.

El encuentro celebrado por la tarde del miércoles 20 de febrero en la residencia de Suárez y Reyes (Prado), fue en el que se registraron los cruces más duros que haya recordado una reunión de gabinete de esta administración.

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Esa tensión perdura entre figuras del gobierno, algo que tiene su explicación en la forma de conducción de Mujica.

El presidente promovió en cierta medida la lógica del “gobierno en disputa”. Donde la puja por el poder se hizo más evidente fue en la economía. El mandatario dejó hacer a los funcionarios que lo rodean en Torre Ejecutiva, sobre todo al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Gabriel Frugoni, al número dos, Jerónimo Roca, y al asesor presidencial Pedro Buonomo. Al mismo tiempo, le daba la derecha al vicepresidente Danilo Astori en la conducción económica.

Si bien en el último tiempo la disputa se moderó en el plano económico, perdura en otros ámbitos.

Días atrás, esa tensión estuvo presente en la reunión que Mujica mantuvo con los ministros que integran el Gabinete Social, según informó el diario El País. Fue el martes 10 de abril, cuando se analizaron asuntos vinculados al Ministerio de Desarrollo Social (Mides). El ministro Daniel Olesker (Partido Socialista) informó que su cartera iniciará el plan de impacto en siete barrios pobres de Montevideo y Canelones. También le reprochó a Fernando Lorenzo (Nuevo Espacio) que su cartera no habilitó los fondos para la contratación de técnicos y funcionarios con destino al programa.

Según informó el domingo El País con base en fuentes políticas, el tema generó un “áspero” cruce entre Olesker y Lorenzo, que debió ser moderado por Mujica y Astori.

El viernes 5 de abril se anunciaba en la agenda oficial de Presidencia la realización del Consejo de Ministros para el lunes siguiente, 8 de abril. Se iba a realizar en Torre Ejecutiva a la horas 9, pero el presidente lo suspendió sin transmitir razones, dijeron a El Observador fuentes oficiales.

La discusión en el último Consejo de Ministros se había desatado a la interna del Ejecutivo por la forma de reaccionar ante la declaración de inconstitucionalidad del impuesto al campo (ICIR), un tributo diseñado por el equipo de jerarcas que se mueve en la Torre Ejecutiva en torno a Mujica. Astori fue duro en sus críticas que, además, las hizo públicas. Había juntado bronca de las varias alusiones que integrantes del otro bando en la interna del gobierno lanzaron contra gente de su equipo en diversos temas, como el affaire de Pluna. En el Consejo de Ministros hay dos bandos bien distinguidos. Uno responde a Mujica y otro a Astori

El presidente Mujica asumió la tensión entre las figuras de su gobierno y por eso tomó al menos tres medidas en aquel Consejo de Ministros, que por lo bajo algunos secretarios de Estado recuerdan como “el consejo del lío”. La primera medida de Mujica fue suspender la reunión antes que terminara con otras consecuencias, y considerar ese acto como un “cuarto intermedio”.

La segunda fue dar la cara en la conferencia ante los medios de comunicación que esperaban novedades.

Y la tercera fue cancelar la realización de los consejos de ministros quincenales con todos los ministros, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), y el equipo de la Presidencia. Desde entonces, sin un orden establecido pero con cierta periodicidad, ha reunido a los gabinetes temáticos: Social, Productivo y de Seguridad. Uno de los que se retiró más molesto ese día fue el ministro de Economía y Finanzas, quien se retiró de la reunión con una frase que nadie supo descifrar: “Es la última vez que vengo”.

Lorenzo, además de ser ministro de Economía y sucesor de Astori, forma parte de la primera línea de contención del Frente Líber Seregni (la coalición astorista), junto con el ministro de Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado (Asamblea Uruguay). Aunque sea socialista, Olesker se maneja dentro del mujiquismo con marcado enfrentamiento con los astoristas. Desde su perfil de economista, y junto al otro socialista del gabinete, Roberto Kreimerman (Industria), han desafiado la hegemonía en la conducción de la economía que desde 2005 es patrimonio de Astori.

Luego de aquel “consejo del lío”, Mujica, junto al secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, y al prosecretario Diego Cánepa, aseguró ante la prensa que el gobierno debía lograr “trabajar como un equipo”. “Tenemos la necesidad de emparchar el alma y querernos un poco más entre los compañeros”, dijo, sin ocultar la fuerte discusión que minutos antes se había producido puertas adentro en la residencia del Prado.

La intercesión de Tabaré Vázquez

La pelea en materia económica se moderó luego que el expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010) alertara a Mujica sobre el peligro de mantener esa situación de incertidumbre. El líder de la izquierda le dijo a Mujica que le convenía definir quién realmente conduce la economía y dejar claro qué rol cumplen los demás. Lo hizo en algunos de los encuentros privados que mantuvieron ambos en los últimos meses, dijeron a El Observador fuentes políticas.

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