La delegación del gobierno brasileño se reunirá con las autoridades británicas para pedir aclaraciones sobre la muerte del joven brasileño, ultimado de siete balazos a la cabeza el 22 de julio pasado en un metro del sur Londres, indicó la embajada de Brasil en la capital británica.
La comitiva de Brasilia se entrevistará con parientes de la víctima y con los abogados de la familia, que piden conocer las conclusiones de la Comisión de Quejas de la Policía (IPCC), que investigó las circunstancias de la trágica muerte del joven, agregó un comunicado divulgado por la embajada.
De Menezes, un electricista de 27 años, fue acribillado de ocho tiros - siete en la cabeza - en la estación de metro de Stockwell por un policía en civil que lo tomó por un kamikaze.
La policía "podría haber aclarado" rápidamente varias interrogantes sobre las circunstancias de la muerte de De Menezes, reconoció Ian Blair en una entrevista que diera a The Guardian en noviembre pasado, en ocasión de su primer año como jefe de la policía, y que el diario publicó sólo hoy.
Pero pocas semanas después, documentos filtrados a la prensa revelaron que De Menezes entró al metro con paso tranquilo, sin siquiera haberse dado cuenta que estaba siendo perseguido, y que había sido acribillado a sangre fría, en el vagón del metro.
El comisario alegó que la policía no lo hizo porque estaba como "paralizada" por los ataques frustrados de la víspera en tres metros y un autobús, que trataban de imitar los cruentos atentados del 7 de julio en el sistema de transporte londinense, que dejaron 56 muertos en Londres.
La presión sobre el jefe de la policía aumentó este fin de semana, tras revelaciones de la prensa de que los policías británicos alteraron, para ocultar su responsabilidad, un informe sobre la muerte de De Menezes.
Según el semanario, los policías esperaban poder esconder el hecho de que se confundieron al identificar al joven brasileño como Hussein Osman, un presunto terrorista islamista.
(AFP)