La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y su encargado para América Latina, Tom Shannon, reclamaron la ayuda de "socios estratégicos" como Colombia, Chile, Brasil, Argentina y Uruguay para dar una "batalla de ideas" contra el "nuevo populismo latinoamericano" que avanza en la región andina, bajo el liderazgo de Cuba y Venezuela.
Pero "en gran parte de nuestro continente las expectativas de la gente de tener una mejor vida han superado la capacidad de sus instituciones democráticas de colmarlas totalmente", indicó en un discurso en el Consejo de las Américas, que reúne cada año en el Departamento de Estado a empresarios y diplomáticos del continente.
Rice no mencionó a ningún país específico, salvo a Cuba, al destacar que volverá a integrar la OEA cuando tenga un gobierno democrático, e insistió en que a Washington no le importa si un gobierno es de izquierda o de derecha mientras sea elegido de manera democrática y gobierne de manera democrática.
Los tres presidentes de la región más radicalmente opuestos a Estados Unidos, Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales, firmaron el Tratado Comercial de los Pueblos como alternativa a los tratados de libre comercio que impulsa la Casa Blanca.
Rice subrayó no obstante que el ALCA, una zona de libre comercio que iría desde Alaska hasta Tierra del Fuego, "sigue siendo la meta" de Washington en la región.Shannon fue más específico. "Especialmente en los Andes vemos el surgimiento de un nuevo populismo latinoamericano, un fenómeno nacional donde las instituciones están luchando (...) y que arrastra consigo un resentimiento" contra políticos y un sistema de gobierno que los deja por fuera, indicó.
Shannon indicó que el modelo alternativo propuesto por Chávez "está fuera de sintonía con este consenso" democrático que une al resto del continente."Estamos viendo una batalla de ideas que al final se definirá por los resultados", afirmó.
En una charla posterior con periodistas, Shannon precisó que para combatir el populismo es preciso "fortalecer las instituciones, no solamente las instituciones formales del gobierno, pero también los partidos políticos y la sociedad civil".
(AFP)