En La Libertad guiando al pueblo de Eugène Delacroix, uno de los cuadros más impresionantes de los que se exhiben en el Louvre y símbolo máximo de la República Francesa, una mujer (Marianne, la figura alegórica de la “Libertad, Igualdad y Fraternidad”) conduce a sus congéneres hacia la rebelión. El óleo, considerado como la primera pintura moderna que celebra la insurrección, conmemora la Revolución de 1830 en Francia, que supuso la llegada al trono de Luis Felipe I. En la pintura, Marianne sostiene la bandera francesa con un brazo y un fusil con el otro. Su imagen se levanta sobre los cuerpos de varios compañeros muertos.
El auge de la protesta estilizada
La viralización de una foto en Turquía, que recuerda a "La Libertad guiando al pueblo", reafirma el poder de la imagen