Aunque se puso de moda durante la pandemia de coronavirus y funcionarios de muchos países lo adoptaron públicamente para dar el ejemplo, el saludo de codo no conviene para prevenir el contagio porque reduce el mínimo de distanciamiento social requerido.
El impacto sanitario y económico del coronavirus está en boca de todos, aunque no así el barbijo y el distanciamiento social, cuya aplicación sufre oscilaciones -tanto por desconfinamientos, vacaciones como las de este verano boreal en Europa, negacionismo, entre otros-.
"Al saludar a la gente, es mejor evitar chocar el codo porque te pones a menos de un metro de distancia de la otra persona. A mí me gusta poner la mano en el corazón para saludar a la gente estos días", aconsejó el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 7 de marzo, cuando el coronavirus aún no tenía estatus de pandemia pero ya había impactado en China y Europa.
La economista Daniela Ortega recordó esa recomendación del director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y éste la retuiteó ayer.
La #OMS desaconseja saludar con el codo: lo mejor es llevarse la mano al corazón. El director de la OMS, @DrTedros, rechaza este saludo porque no se guarda la distancia de seguridad y puede haber transmisión del virus a través de la piel pic.twitter.com/eRn1Q57K2F
Es una de las recomendaciones que ofrecía el funcionario y siguen vigentes -incluso con la evolución que tuvieron los conocimientos sobre el covid-19 a medida que se diversificó su impacto-, así como lavarse las manos con jabón frecuentemente y con cuidado o quedarse en casa si uno se encuentra enfermo.