La menor confianza de los consumidores junto con la desaceleración económica tienen un impacto sobre las decisiones de consumo y financiamiento de las familias uruguayas. Durante el mes de abril el crédito al consumo vigente otorgado por los bancos y administradoras de crédito de la plaza local a las familias registró el ritmo de expansión más lento de los últimos cinco años. El menor dinamismo fue producto de una ralentización en todos los segmentos del sistema financiero, manteniéndose la cantidad de créditos prácticamente sin variaciones por parte del Banco República (BROU).
El crédito al consumo creció al ritmo más lento en cinco años
La pérdida de dinamismo del segmento acompaña el menor empuje del gasto de las familias