El letrista de la murga Cayó la cabra, Camilo Fernández (25), no pensó que la inclusión de la figura del joven emprendedor en la actuación de este año iba a tener tanto éxito. La figura genera humor pero también empatía, y son varios los espectadores que le mandan “letra” para agregarle características. Lo llamativo es que no se carga al joven emprendedor de forma negativa -como muchas veces ocurre con el empresariado en las letras de murgas- sino que la crítica va más hacia los propios murguistas.
El emprendedor llega a la murga desde la “admiración y la profunda envidia”
La murga Cayó la cabra incluyó la figura de un emprendedor en uno de sus couples