Los partidos de la coalición alemana liderada por Olaf Scholz llegaron a un acuerdo para resolver la crisis presupuestaria y política desencadenada por una decisión del Tribunal Constitucional, dijo este jueves una fuente gubernamental.
El alto Tribunal había precipitado una crisis presupuestaria y crisis política el mes pasado al censurar el uso de fondos especiales, lo que obligó al gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz a revisar sus presupuestos de 2023 y 2024.
La decisión del cuerpo consistió en cancelar la transferencia de € 60.000 millones de créditos no utilizados durante la pandemia para inversiones ecológicas y apoyo a la industria.
El tribunal consideró que el gobierno de Scholz había violado las estrictas reglas presupuestarias del país al hacer esta reasignación de gastos, una decisión que provocó una crisis política y dejó un agujero presupuestario de € 17.000 millones de euros para el próximo año.
Esa decisión provocó tensiones entre los tres partidos (socialdemócratas, verdes y liberales) que componen el ejecutivo alemán, que atraviesa un momento de debilidad, según los sondeos, en que crecen los partidos de la oposición, como los democristianos y la ultraderecha.
"Debemos conformarnos con mucho menos dinero", reconoció Scholz este miércoles en la presentación de un acuerdo que, según el canciller, requirió "fijar las prioridades".
El gobierno de coalición, constituido hace dos años, multiplicó las reuniones para encontrar una solución a la crisis presupuestaria y llegó a un acuerdo final que incluye recortes en las ayudas para promover la energía solar y la supresión de subvenciones en actividades perjudiciales para el clima.
"Se trata de unos recortes que no hacemos de manera voluntaria, pero que resultan necesarios", declaró Scholz.
"Estos recortes en un momento de debilidad económica tendrán un impacto negativo para la actividad" en la economía germana, la principal locomotora del Viejo Continente, se lamentó Gerd Landsberg, de la federación de ciudades alemanas, en declaraciones al diario Rheinische Post.
Las previsiones apuntan que Alemania, especialmente afectada por la guerra de Ucrania y la crisis energética, entrará en recesión este año con una disminución del 0,4% del PIB.
(Con información de AFP)