El Mercosur se perfila como un polo mundial de producción de celulosa, con inversiones de hasta US$ 3.750 millones de la papelera sueco-finlandesa Stora Enso, para forestar e instalar tres plantas (una el miércoles en Bahia, nordeste brasileño) en Brasil y Uruguay.
Nils Grafstrom, presidente de Stora Enso Latin America, dijo a la AFP que la empresa invertirá US$ 250 millones en Uruguay para la forestación de 100.000 hectáreas en siete años "como plataforma forestal para una planta de celulosa" con capacidad de producción de un millón de toneladas anuales.
El plan en Rio Grande do Sul (sur de Brasil) es similar al de Uruguay: inversión de US$ 100 millones en 2005 para forestar 50.000 hectáreas, y de US$ 150 millones más en 7 años para completar 100.000 hectáreas plantadas con pinos y eucaliptos, con la posible instalación de una nueva procesadora para producir un millón de toneladas anuales de celulosa.
Brasil, con 220 plantas de celulosa y papel, encabeza la lista de países con mayor número de estas fábricas en la región, seguido por Argentina, con unas 60 plantas y Chile, con 11, cuyos beneficios representan entre el 1,4% (en el caso brasileño) y hasta 4% del Producto Interno Bruto (PBI, en el caso chileno).
En Uruguay comenzó la construcción de dos plantas de celulosa, una de Botnia (finlandesa) y otra de Ence (española) cerca de Fray Bentos, con inversiones de US$ 1.800 millones y capacidad de producción anual de 1,5 millones de toneladas de celulosa, en medio de protestas ecologistas y conflictos diplomáticos.
El gobierno celebró la decisión de Stora Enso ("a las inversiones no hay que buscarles cinco patas", dijo el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa), pero el director forestal del Ministerio de Ganadería y Agricultura, Andrés Berterreche advirtió que "este no es el tipo de inversión forestal a que apuntamos".
(AFP)