Sólido, calmado, firme, previsible. Haciendo hincapié en el repunte económico y poniendo la meta en las elecciones parlamentarias de octubre. Pocos más de un año después de asumir la presidencia de EEUU,
Donald Trump dio su segundo discurso de Estado de la Unión, en el que repasó las acciones realizadas el último año.
El discurso no fue ni más ni menos que el de un republicano moderado, previsible en sus postulados: defendió la rebaja de impuestos, la construcción del muro con México, la necesidad de reforzar al ejército y a la Policía, se congratuló por la mudanza de la embajada de EEUU a Jersualén, y, en su anuncio más sorpresivo, dijo que firmó una orden ejecutiva para mantener abierta la prisión de Guantánamo, entre otros puntos.
Pero lo hizo con un tono calmo, sin aspavientos, lo que es una sorpresa en Trump. Tal como había hecho hace un año, aunque solo le duró unas pocas horas, antes de volver a su incontinencia tuitera.
Trump pidió a demócratas y republicanos que trabajen juntos en el Congreso para aprobar una reforma migratoria y crear un "sistema migratorio seguro, moderno y legal".
"Unámonos, dejemos a un lado las políticas, para finalmente conseguir hacer el trabajo", dijo Trump en un llamado a legisladores demócratas y republicanos a trabajar juntos.
Frente a las dos cámaras del Congreso, Trump defendió los "cuatro pilares" de la propuesta migratoria que envió este mes al Congreso y que incluye el acceso a la ciudadanía de 1,8 millones de indocumentados que llegaron a EE.UU. de niños a cambio de 25.000 millones de dólares para construir el muro con México.
Esa cifra de 1,8 millones de inmigrantes es superior a los 690.000 jóvenes, conocidos como "soñadores", que actualmente pueden trabajar y están protegidos de la deportación por el programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), cuya vigencia expira en marzo por orden de Trump.
Estado Islámico
El presidente también admitió que queda "mucho trabajo por hacer" en la lucha contra el Estado Islámico (EI), y pidió al Congreso que asegure que su Gobierno tiene "todo el poder necesario" para detener a esos terroristas y a los de Al Qaeda.
"El año pasado prometí que trabajaríamos con nuestros aliados para extinguir al EI de la faz de la tierra. Un año después, estoy orgulloso de informar de que la coalición para derrotar al EI ha liberado casi el 100 % del territorio que una vez controlaron estos asesinos en Irak y Siria", dijo.
"Pero queda mucho más trabajo por hacer. Seguiremos luchando hasta que el EI sea derrotado", agregó.
Cuba y Venezuela
También presumió hoy de haber impuesto "duras sanciones" a las "dictaduras" de Cuba y Venezuela, dentro de la porción dedicada a la política exterior de su discurso. "Mi Gobierno también ha impuesto duras sanciones a las dictaduras comunistas y socialistas de Cuba y Venezuela", afirmó Trump.