El crecimiento de la economía uruguaya superó en 2014 las expectativas tanto de los analistas privados como del gobierno. Si bien la actividad confirmó la senda de desaceleración de la que vienen advirtiendo los pronósticos en los últimos tiempos, Uruguay mantiene una evolución más satisfactoria que las economías de la región, sostenida por un crecimiento todavía acelerado del consumo doméstico y un mejor comportamiento del sector externo respecto a 2013.
La expansión de la economía uruguaya contrasta con el estancamiento de sus vecinos más próximos. En Argentina la actividad se incrementó apenas 0,5% durante 2014 según los cuestionados datos oficiales, mientras que los expertos anticipan que Brasil –que divulgará hoy su crecimiento– arrojará una caída de 0,1% en el mismo período.
Para el director de Vixion Consultores, Aldo Lema, la cifra estuvo dentro de lo esperado y tendió a confirmar las perspectivas para 2015. Destacó “el desacople con el estancamiento de los vecinos, el diferencial positivo de crecimiento respecto a América Latina y el mayor alineamiento a la expansión mundial”.
En tanto para Ignacio Munyo, director del IEEM, el registro observado en 2014 estuvo en línea con las proyecciones de su modelo y “marca un primer escalón” de la desaceleración de la actividad económica en Uruguay. Recordó que entre 2004 y 2011 el PIB creció en promedio al 6%; entre 2012 y 2014 lo hizo a 4% y “probablemente en los próximos años la economía experimente un nuevo escalón de desaceleración”, indicó.
“Lo positivo es que la desaceleración sigue siendo de un modo muy gradual”, añadió por su lado el economista Alejandro Cavallo de Equipos Consultores.
La consultora Deloitte tampoco se sorprendió con el dato del PIB del último trimestre aunque resaltó como “excepción” el desempeño del sector comercio, restaurantes y hoteles, que tuvo un desempeño “muy malo” en el último trimestre del año, cayendo nuevamente con respecto al trimestre anterior (-2,4%) e incluso frente al mismo trimestre del año anterior (-4,1%).
El motor de la economía
El consumo de los hogares sigue siendo el principal motor de la economía uruguaya. Aunque redujo su ritmo de expansión durante el último año –pasó de aumentar 5,2% en 2013 a 4,2%–, es el componente de la demanda agregada que más crece y el único que todavía lo hace a un ritmo superior al de la economía en su conjunto.
La inversión, por su parte, perdió dinamismo en 2014 debido a la culminación de las obras de Montes del Plata, que entró en actividad al inicio del segundo semestre. Pasó de crecer 4,3% a 2,6% en el último año.
Por su parte, el sector externo jugó un rol importante en evitar una mayor desaceleración de la economía uruguaya. Mientras que en 2013 las exportaciones estancaron su crecimiento –con un incremento de apenas 0,2%–, en el último año se expandieron a un ritmo de 1,9%, impulsadas por el inicio de la producción de Montes del Plata y el aumento de la de UPM.
Eso se vio también reflejado en un incremento de la producción industrial de 5,5%, por encima de la expansión de 2,1% en 2013. El comportamiento del sector manufacturero constrastó con el resto de los rubros de actividad, que mostraron una desaceleración –o una caída en el caso de la construcción– en el agregado del año respecto a 2013. El agro pasó de crecer 5% en 2013 a 2,3% en el último año, mientras que el comercio tuvo un magro incremento en su actividad de 0,6%, por debajo del 2,6% del año previo. Incluso el sector logístico, que en los últimos años mantenía un crecimiento muy por encima de la economía, desaceleró su ritmo de aumento de la actividad, desde 9,5% a 6,6%.
Perspectivas
“El año 2015 va a ser muy complejo. No solo nos jugamos mucho con la elaboración del Presupuesto y con las negociaciones salariales sino que el viento, por primera vez, está soplando de frente”, dijo a El Observador Ignacio Munyo.
“Nuestro indicador de impulso externo –que considera los precios de los commodities, la tasa de interés internacional y percepción de riesgo emergente, y el crecimiento regional– que históricamente ha tenido un gran poder explicativo de la evolución del PBI de Uruguay, para el 2015 está en valores negativos. Vamos a tener que remar muy duro para llegar a un crecimiento de 2%, incluso tomando en cuenta que Montes del Plata aportaría cerca de un punto de crecimiento al PIB”, advirtió el experto. Para el experto, si bien es probable que las tasas de interés de corto plazo en EEUU empiecen a subir a mediados de año, va a pasar un largo trecho para que las tasas de largo plazo en los países avanzados vuelvan a registros considerables.
“La clave será seguir siendo atractivos a la inversión extranjera. El motor del crecimiento necesita más que nunca combustible cuando el viento empieza a soplar de frente”, señaló Munyo. Indicó que el “contraste” entre los países de la región es “muy claro”. Las proyecciones de mercado indican que Argentina y Brasil van a seguir con un desempeño negativo este año. Sin embargo, países como Chile, Colombia y Perú se espera que sigan creciendo a tasas elevadas. “El contraste es fuerte entre el Atlántico y el Pacífico. Y Uruguay está en el medio. Tenemos que dar señales muy claras para marcar la cancha y dejar bien claro que estamos entre los países de la región atractivos para la inversión extranjera”, indició el experto.
“Ni la cifra en sí misma, ni la reciente evolución trimestral cambian significativamente las perspectivas de desaceleración para 2015. Mantenemos el pronóstico de una expansión entre 2% y 3% para el año (2015) en su conjunto”, añadió Lema.
En la misma línea, Cavallo considera que para 2015 la tónica general será de desaceleración. “Probablemente ajustemos a la baja en algunas décimas nuestro pronóstico de crecimiento para este año, considerando fundamentalmente el deterioro en la actividad económica y la caída de precios en dólares de Brasil. Creemos que esto acentuará los impactos en la industria y en las exportaciones. También esperamos efectos sobre el consumo de los hogares, vía deterioro de las expectativas”, estimó.
En tanto, la consultora Deloitte está procesando toda la información para revisar sus pronósticos, pero no prevé grandes cambios en sus proyecciones. “Estamos trabajando con una proyección de crecimiento del PIB de 2,8% promedio anual para este año, que incluye un punto porcentual de contribución de Montes del Plata”, apuntó la economista Florencia Carriquiry. Explicó que sin el efecto de la pastera de Conchillas, el resto de la economía estaría creciendo a un ritmo menor al 2%, mostrando un enfriamiento adicional apreciable, “aunque un crecimiento positivo al fin, que contrasta con lo que se está previendo en ambos países vecinos”.
No obstante, la analista alertó que si la situación de competitividad actual –sobre todo frente a Brasil–, se perpetúa en el tiempo, “supone a nuestro juicio riesgos ciertos de que la economía se frene aún más de lo que suponen estos pronósticos”, precisó.
Prevén recesión de dos años para Brasil
El Banco Central de Brasil estimó ayer que el Producto Interno Bruto (PIB) del gigante regional tendrá dos años consecutivos de caída. La institución monetaria revisó a la baja su proyección de la economía para 2014 de una expansión de 0,2% a un descenso de 0,1%.
El dato oficial será divulgado hoy por el Instituto de Estadística (IBGE). En tanto, para este año, el banco prevé una caída del PIB de 0,5%, en línea con los pronósticos privados que esperan una contracción de 0,8%.
Por su parte, la tasa de desempleo subió en febrero más de lo esperado y por segundo mes consecutivo, para alcanzar su mayor nivel desde junio de 2013. La autoridad monetaria subió su expectativa para la inflación de 2015 a 7,9% desde el 6,1% anterior, y admitió que probablemente no logrará asegurar que la evolución de los precios se ubique dentro de la meta anual oficial por primera vez desde 2003. (Reuters)
Por habitante
A pesar del crecimiento del último año, al medir en dólares el Producto Interno Bruto (PIB) en términos corrientes hubo una leve caída respecto a 2013, pasando de US$ 57.526 millones a US$ 57.444 millones. Eso implica un PIB por habitante de US$ 16.867, según los cálculos de la Unidad de Análisis Económico de El Observador. La reducción de 0,5% respecto al año pasado, se explica por la fuerte suba del dólar durante el último año respecto al promedio de 2013.