Rodolfo Arruabarrena desembarcó en Los Céspedes, en donde el viernes realizó su primer entrenamiento en Nacional, con objetivos muy claros y aspiraciones concretas: quiere un equipo que tenga la pelota, pretende disponer de un plantel con 32 jugadores en plenitud y que le hagan difícil la tarea para elegir a los 11 que juegan, al tiempo que la primera lección fue para los defensas, con los que realizó un trabajo especial y personalizado.
El Vasco arrancó por el fondo
Arruabarrena bajó por primera vez a la cancha y trabajó con los que no jugaron ante Toluca, que hicieron espacios reducidos; dedicó tiempo a un movimiento con los defensas