En el turismo, como en otros sectores de la economía, se ven tendencias a lo largo del mundo que llegan a Uruguay y muchas veces se replican. Una de ellas, y que ha ido en aumento en los últimos años, es la preocupación de los turistas por el cuidado del medioambiente.
Hoy no solo basta con que los alojamientos cuenten con los servicios de siempre o extras como desayuno incluido, internet o piscina, sino que ahora los viajeros buscan otras cosas, entre ellas prestan atención a cuán sostenible es el lugar en el que se hospedarán. Y esa tendencia ya llegó al país, con algunas soluciones que buscan reducir los consumos de agua y energía y los niveles de generación de residuos, con acciones concretas como no usar energía eléctrica para calefaccionar el agua de las duchas.
Un sello verde
El ministro de Turismo, Tabaré Viera, sostuvo que la sostenibilidad, accesibilidad, innovación y competitividad “son parte de los principios rectores” que guían los planes de trabajo del ministerio, y desde donde se intenta "articular y promover" propuestas turísticas.
Para eso, técnicos de la cartera crearon un "Sello Verde Turístico" que promueve la sustentabilidad en el sector y le permite a los turistas informarse mejor al momento de buscar alojamientos comprometidos con el medioambiente, y tomar sus decisiones. "De esta manera se fomenta un turismo responsable y consciente", indicó.
Según dijo, los ministerios de Turismo y Ambiente trabajaron juntos para establecer mesas de diálogo y trabajo, con la industria hotelera, para evaluar y promover acciones concretas en términos de turismo sostenible.
En agosto, ambos ministerios y la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional lanzaron la primera edición de la “Guía de buenas prácticas para el turismo sostenibles” para emprendimientos y empresas que quieran dedicarse a esta actividad con énfasis en 7 ejes: agua, energía, desechos sólidos, desechos líquidos, aire, jardines y cultura.
“Se han llevado a cabo diversas iniciativas que hacen a la biodiversidad y programas de apoyo a la implementación de prácticas sostenibles en el sector, como en el desarrollo turístico de las áreas protegidas. Además, en materia de cambio climático como parte del sistema de respuesta, se trabaja en la adaptación del sector a los efectos adversos del clima, sobre todo en la zona costera”, agregó.
Una solución práctica
Un ejemplo de la tendencia verde en el turismo se da en Holiday Inn, un hotel que instaló 17 paneles solares para calentar el agua utilizada por los huéspedes, la cual se extrae de un pozo propio del hotel, así como un sistema de bombas de calor que complementan los paneles solares en la climatización del agua de las duchas y de la piscina.
El hotel forma parte de la cadena internacional IHG, que desde 2015 implementa un sistema de sostenibilidad ambiental con el que los hoteles pueden medir y gestionar su impacto en el medio ambiente con más de 200 "soluciones verdes" para reducir el consumo de energía, agua y la generación de residuos.
Gabriela Mendieta, gerente general de Holiday Inn explicó que si bien los agentes hoteleros uruguayos buscan fortalecer el compromiso con el medioambiente, finalmente, "acaba primando lo individual sobre lo colectivo".