Es viernes por la mañana y me dirijo al Aeropuerto de Carrasco. Tomo el vuelo de Aerolíneas Argentinas y conecto en Ezeiza. Llego a la ciudad de Córdoba y mientras espero mi valija en la cinta conozco a tres colegas: mis compañeras de viaje. Dos argentinas, una de ellas reside en Chile y otra uruguaya: un buen equipo. Nos espera una van que nos traslada al hotel y que nos acompañará el resto del viaje, para realizar un itinerario extenso, desde visitas a lugares históricos, hasta actividades alternativas como rappel y escalada.
Es la segunda provincia más poblada de Argentina y cuenta en total con 3 millones y medio de habitantes, la mitad de los cuales vive en la capital
Otro de los atractivos de la zona es la casa Museo Ernesto “Che” Guevara, donde vivió durante su infancia. En su interior, elementos que son réplicas exactas de los utilizados por el líder, entre ellos observo la bicicleta con la que recorrió varios países de Latinoamérica y la moto que utilizó en uno de sus viajes.
A cinco minutos de Alta Gracia y a 40 de Córdoba capital llego a El Potrerillo de Larreta, un resort y country club, que fue donde vivió el escritor y diplomático Enrique Larreta. Era una extensión que pertenecía a la estancia jesuítica y que compró. Su nieto, Ignacio Zuberbuhler heredó las tierras y, junto con sus hijos, en 1995 comenzó el proyecto de este lugar bellísimo, con un paisaje y una tranquilidad incomparables. Posee una hostería, restaurante y un campo de golf de 18 hoyos. Además, me cuentan que hay aproximadamente 80 casas construidas en el country y 25 familias viven allí todo el año, sobre todo personas de alto nivel adquisitivo, con negocios en la capital.
Turismo alternativo
Compruebo su eslogan: Todo lo que querés, todo el año. En Córdoba son miles las actividades que uno puede realizar y no podía dejar de probar rappel y escalada. Me llevan hacia La Posta del Cóndor, un hotel a 2.300 metros sobre el nivel del mar, en la parte más alta de las sierras, a 40 kilómetros de Mina Clavero y 70 de Villa Carlos Paz, ciudad que visito de camino. La Posta ofrece un ambiente rústico, sin televisores en las habitaciones, y con una piscina climatizada al aire libre y cubierta, ideal para desenchufarse. En este lugar las actividades al aire libre como trekking, mountain bike, escalada, rappel, y cabalgatas son casi obligatorias. Me animo después de pensarlo un rato y hago rappel, bajando los 25 metros de la Quebrada del Diablo. Cuando finalizo comprendo el porqué de su nombre. Un desafío donde la adrenalina aumenta a cada instante. La vista de las sierras y del cerro Champaquí es imperdible. El costo no es muy alto y uno puede pasar la noche por aproximadamente 100 dólares. También se puede ir a por el día.
Otro de los lugares que visito es Villa Yacanto, en el valle de Calamuchita. Llego hasta El Durazno, donde los cuatriciclos son el vehículo típico para conocer el valle, que cuenta con restaurantes, camping, y varios lugares de hospedaje, entre ellos el hotel Patios del Durazno. Conozco a los dueños y me invitan a almorzar, sí, los cordobeses son muy amigables y simpáticos. Me cuentan la historia del lugar y cómo lo decoraron. Es una edificación de adobe con techos de caña y sus objetos fueron traídos de distintas partes de América Latina, en los viajes que realizó la familia. Conozco La Pulpería, que data de 1780 y donde la comida del restaurante es bien criolla en un ambiente campestre.
En La Posada del Libertador me esperan con tortas fritas y mate, y realizo una cabalgata por el bosque. Un día lleno de actividades en el que disfruto del paisaje del bosque y las sierras. Córdoba, una provincia para visitar todo el año. Ofrece actividades de aventura, circuitos históricos y religiosos siempre acompañados del paisaje de las sierras y los infaltables paseos de compras, donde los alfajores tradicionales dicen presente. Con sol o nieve y precios convenientes, Córdoba es ideal para visitar en cualquier estación.
El complejo jesuítico, junto a sus estancias, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2000. Los jesuitas se establecieron en 1599 allí y convirtieron a la ciudad en un punto central de la evangelización que luego expandirían por toda Sudamérica
Azur Real Hotel Boutique: la fusión entre lo antiguo y lo moderno
Si hay algo importantísimo cuando uno va de viaje es poder descansar bien luego de un largo día. Ubicado en el corazón de la capital, en la calle San Jerónimo, me hospedo en el Azur Real Hotel Boutique, un hotel que no deja nada librado al azar. Cada detalle y cada rincón tienen su historia y merece ser contada. La construcción data de 1915 y funcionó, entre otros emprendimientos, como colegio, al que asistió Ernesto “Che” Guevara de pequeño. En el 2004 comenzaron las obras de restauración y se inauguró finalmente en el 2009, convirtiéndose en el primer hotel boutique de la capital. Es Patrimonio Arquitectónico de la ciudad y en él se realizan exposiciones de arte y eventos del más alto nivel. Me resulta imposible no sentirme agasajada en un lugar donde los servicios son variados: día de spa, gimnasio, solárium y más. Tiene 14 habitaciones divididas en cuatro tipos para elegir que van desde estándar, clásica, superior hasta de lujo. El cuero y la madera me dan la bienvenida con una decoración sumamente cuidada. Una moderna ducha escocesa y masajeador de pies esperan para lograr el relax del final del día, en este hotel que tiene habitaciones para no fumadores, DVD, notebooks de cortesía y plancha de pelo. En uno de sus rinconcitos, visito un almacén tradicional en el que se potencian aromas y sabores. Se ofrece una variedad de tablas, picadas, vinos y una boutique de productos regionales, ideal para comprar algún obsequio. En Azur Real Hotel Boutique lo antiguo y lo moderno se unen con diseño exclusivo y carácter. El lobby me invita a quedarme leyendo y por qué no a dejar un mensaje en su libro de visitas. Su ubicación permite el fácil acceso y traslado a los puntos más importantes y turísticos de la ciudad.
En este lugar las actividades al aire libre, como trekking, mountain bike, escalada, rappel, y cabalgatas, son casi obligatorias
Casa Galán: restaurante de lujo
La cena de la primera noche estuvo a cargo de los hermanos Alejandro y Lucas Galán, chefs del restaurante que lleva su apellido y que funciona en el segundo piso de Azur. Me agasajaron con una degustación de siete platos. Una cena espectacular que comenzó con un Amuse Bouche, un mix de pequeñas piezas saladas y una entrada de salmón rosado confitado con cremoso de calabaza, cebiche de langostinos y vegetales. El plato de granja consistió en deshuesado de conejo con crema de espinacas y persiana de vegetales. La granita de daiquiri de durazno me prepara para el plato de las sierras: roll de cabrito con salsa Cumberland y un damero de berenjenas. De postre, un marquise de chocolate con helado de mistela y frutas de estación, junto a un café con mignardises. Un vino excelente y la explicación de cada plato por parte de los chefs acompañaron la cena a la perfección. Además, el restaurante cuenta con una opción de carta ejecutiva para almuerzos.
La Docta, ciudad universitaria
Córdoba es conocida también como La Docta, que significa que a fuerza de estudios adquirió más conocimientos. Fue en esta ciudad donde se fundó la primera universidad de Argentina, la Universidad Nacional de Córdoba, actual Patrimonio de la Humanidad. Allí estudiaron importantes figuras de la política y la cultura. Recorro la zona, que lleva el nombre de Ciudad Universitaria, donde se destaca la presencia de jóvenes que concurren a los diferentes centros de estudio. Más tarde paso por el parque Sarmiento, donde no faltan la ciclovía y los deportistas. Por la avenida me llama la atención una gran edificación y es entonces cuando visito el Palacio Martín Ferreira. Me dejo sorprender por esta mansión, antigua casa del doctor Ferreira, inspirada en catálogos de hoteles que recogía de sus viajes. La construcción fue comprada a la familia y actualmente funciona como Museo de Bellas Artes.