En el celebrado filme de los directores Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella Whisky (2004), los protagonistas se aventuran a Piriápolis para pasar un fin de semana en el Argentino Hotel. Entre huéspedes incómodos, un frío intratable y un balneario desolado, los cineastas uruguayos no podrían haber concebido una imagen menos acogedora del balneario esteño durante el invierno.
Por suerte, la realidad y la ficción saben cuándo caminar por senderos separados y este fin de semana es la prueba de ello. Desde hoy y hasta el domingo se realiza el Festival Internacional Piriápolis de Película, una muestra audiovisual que se ha vuelto un clásico del balneario de Maldonado previo a su renacer veraniego.
Parte del encanto del festival, de entrada gratuita, es su dinámica. Todo el evento se realiza en el hotel, donde también se albergan los directores, actores, productores y espectadores invitados al festival. Ese contexto provee al evento de un “encanto único”, según lo explica el director artístico del encuentro, Gustavo Iribarne.
“El marco del Argentino Hotel genera un ‘microcosmos’ en donde todo el mundo está en el mismo espacio físico a la vez, intercambiando opiniones, relacionándose (...) Se genera un momento muy especial en donde estamos conectados ante la magia del cine y de Piriápolis”, manifiesta en conversación con El Observador.
Junto a Jorge Jelinek, Iribarne es el encargado de seleccionar las películas y los cortometrajes que se exhiben día a día. Este año, el crítico de cine destacó en particular dos visitas internacionales que llegarán para el festival.
Debido al centenario del nacimiento y el 30º aniversario de la muerte de Julio Cortázar, Piriápolis de Película contará con dos obras dedicadas al escritor argentino. Como atracción principal, el sábado se proyectará Cortázar, un documental de 1994 dirigido por Tristán Bauer, reconocido documentalista y actual director de la televisión pública de Argentina, que llegará a Uruguay para presentar y conversar sobre la producción de su largometraje.
El domingo se exhibirá Historias de cronopios y de famas, película del director argentino Julio Ludueña, quien también asistirá al evento. Con la participación de varios pintores y dibujantes, en el filme los cuentos de Cortázar son animados con un estilo diferente que como resultado brindan un acercamiento innovador a la obra Rayuela.
Iribarne también remarcó la visita del director argentino Marcelo Piñeyro, al que se le realizará un homenaje a su trayectoria. El director presentará mañana su cinta Plata quemada, basada en el episodio de la ocupación del edificio Liberaij, protagonizada por Leonardo Sbaraglia y Pablo Echarri. Piñeyro también hará un adelanto de su próxima cinta, Ismael, su primera película filmada en España.
Fermín de Hernán Findling y Oskar Kolker es la película encargada de abrir el festival hoy a la hora 20.30
El cine uruguayo también dirá presente con varias películas. Se proyectará Mr. Kaplan –el recientemente estrenado filme del realizador Álvaro Brechner–, y el director Enrique Buchichio (El cuarto de Leo) hará hoy un anticipo de Zanahoria, su próxima película definida como un “thriller periodístico”, protagonizada por Martín Rodríguez, Abel Tripaldi y César Troncoso.
Como organizador, Iribane indica que no podría estar más satisfecho con la repercusión del festival esteño: “Es un fenómeno especial que llevó su tiempo hacerse notar, pero a medida que pasen los años se ha convertido en algo valioso”. La apertura de la décimo primera edición de Piriápolis de Película tendrá lugar hoy a la hora 20 en el hall del Argentino Hotel, entre muchas películas, entusiastas del cine y el encanto inherente de un balneario en pleno invierno.