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Es por protocolo

El protocolo está a un alcance universal aunque muchas veces y en su nombre, escucharemos acepciones erróneas

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16 de agosto de 2019 a las 05:03

Hace unos días tuve necesidad de acudir a una mutualista y, en la recepción me dieron unos datos que necesitaba. Al despedirme, me preguntaron si estaba satisfecho con la información brindada y escuché la expresión, “es por protocolo”.

Agradecí pero me quedé pensativo por dentro con aquello de “es por protocolo”. He pasado muchos años de mi actuación profesional en Protocolo y Ceremonial y, de golpe, advertí que efectivamente el recepcionista había utilizado una terminología correcta.

El Protocolo está a un alcance universal aunque muchas veces y en su nombre, escucharemos acepciones erróneas. A veces nos dirán que la fecha del 25 de agosto amerita, de acuerdo al protocolo, una celebración especial. Siempre se tratará de normas escritas o consuetudinarias que llegan a todos.

Somos un país libre e independiente y nos consideramos muy democráticos. Sin embargo, y muy democráticos, poseemos normas jurídicas que acompañan a las personas en diversos momentos de la vida. Por eso nos anunciamos en un despacho cuando vamos a realizar algo. No es una discriminación el hecho de presentarnos de acuerdo a una norma. Existe una gran cantidad de normas que son de cumplimiento y protocolares.

Nuestro país posee normas protocolares que cubren un amplio espectro. Por protocolo somos inscriptos cuando nacemos y cuando morimos. No nos causa sorpresa si nos dicen que para gestionar algo es preciso seguir un protocolo. Para inscribir a los niños se requiere la presencia de testigos e igualmente aparecerán en la celebración del matrimonio religioso o civil. Ellos dan fe del nacimiento o del matrimonio o de nuestra muerte. 

Somos muy democráticos y ante la presencia de determinadas normas podemos rebelarnos. Cuento, por ejemplo, que por ser muy democráticos, las normas jurídicas -las protocolares- recuerdan que para determinados actos oficiales, los civiles vestirán traje oscuro, la esposa del Presidente vestimenta formal, y los militares el uniforme correspondiente de acuerdo al reglamento vigente.

Somos democráticos pero, y como curiosidad, comento que ante la muerte de un embajador de la República se seguirán unas normas. Somos democráticos y para hacerlo de acuerdo al principio de justicia, mencionaremos los departamentos que componen nuestra República, de acuerdo al orden alfabético de sus nombres propios.

Somos democráticos pero los actos escolares tienen su propio protocolo. Contempla la presencia del pabellón nacional, un maestro de ceremonia, la ejecución del Himno Nacional, los discursos y la actuación del alumnado. Los desfiles militares y civiles poseen también sus protocolos. También el protocolo aclara que cuando se ejecuta y canta la canción “Mi bandera”, si nos encontramos sentados no es necesario ponernos de pie como hacemos con nuestro Himno Nacional.

La ceremonia de trasmisión del mando presidencial, las visitas llamadas de Estado, las audiencias, la entrega de cartas credenciales y una extensa enumeración de actos protocolares, pertenecen al protocolo. Hasta las invitaciones que puede hacer el Presidente de la República, se enviarán en tarjetones con el sello en otro. Los saludos entre personas vivas y las exequias están contempladas detalladamente en nuestro protocolo.

Por otra parte, el Protocolo llega con sus normas al ámbito empresarial, y al igual que en el ámbito oficial se desarrolla velozmente. La presentación de un  producto será objeto de atención y el buen hacer de los anfitriones los llevará a pergeñar un acto. “Amerita toda la atención”, se escuchará en los ámbitos empresariales. El Protocolo está formado con normas nacionales, familiares, internacionales, sociales. Está en nuestras vidas de ciudadanas y ciudadanos. A veces lo llevamos a la práctica y casi sin darnos cuenta al caminar por una calle lo hacemos por la derecha. También realizamos actos que hacen a nuestra existencia. Así y por ejemplo, contraemos matrimonio, inscribimos a nuestros hijos, vivimos en familia y siempre y en todo momento las normas de la convivencia en sociedad. 

El protocolo está integrado por normas. El Ceremonial en cambio, les da forma: sencillo, solemne, verbalmente, por escrito, de pie, vestimenta de noche, los saludos y un extenso etcétera que está en cada una y en cada uno de nosotros. Por Protocolo es obligatorio votar y lo haremos presentándonos a una mesa, utilizando una boleta, depositándola en una urna. De esta manera vivimos el Ceremonial.

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