18 de octubre de 2014 18:57 hs

Hay niños que se aguantan las cuatro horas de clase sin ir al baño porque sus padres les tienen prohibido utilizarlos en las condiciones en las que están, con problemas de desagües, mientras algunas aulas están en estado ruinoso en la escuela N° 124 de Joaquín Suárez (Canelones), a pocos kilómetros de Montevideo. Los padres reclaman al Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) que acelere los trámites para comenzar las obras que les tienen prometidas desde hace años.

El principal problema, aunque no el único, está en los baños. Las cisternas no funcionan, los inodoros se tapan y en general tienen poca higiene, según relataron padres que hicieron llegar fotografías de la escuela a El Observador.

“Mi hija tiene prohibido ir al baño y tomar agua en la escuela. Se aguanta hasta llegar a casa”, afirma Jorge, mientras espera que su hija salga de la escuela. Por su parte, Adriana cuenta que su hijo, Daniel, “llega todos los días de la escuela corriendo y va directo al baño”. Agrega que su yerno alguna vez tuvo que ir a buscar a su nieto en camioneta en medio del horario escolar porque “el chiquilín tenía ganas de ir al baño y en los de la escuela era imposible”.

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La escuela de Suárez tiene más de 60 años. Muchos de los padres y abuelos de los actuales alumnos también estudiaron allí y aseguran que el edificio está casi intacto desde hace varias décadas. “Los baños nunca fueron habitables. La escuela está en la misma situación desde hace 30 años y nadie se acuerda de nosotros, y eso que estamos a unos pocos kilómetros de Montevideo y otros pocos de Pando”, señala María, madre de seis exalumnos de la escuela y abuela de actuales estudiantes. En la tarde, el mismo edifico alberga a la escuela N° 228. En total ambas escuelas –las únicas públicas en Suárez– llegan a reunir casi 1.000 alumnos.


A la espera de resoluciones
Carolina, mamá de otra alumna, asegura que desde abril están esperando a que el CEIP defina la licitación y comience con el plan de obras para arreglar los baños. “Lo que nos dijeron es que hasta ahora solo se han presentado dos empresas y para llevar a cabo la licitación, se necesita que se presenten tres. El tema es que para las empresas no es competitivo presentarse porque les da pocas ganancias ”, explica y agrega: “No sé cuánto más vamos a tener que esperar”.

Al mal estado de los baños se suma el problema de desagüe. Según denuncian, hasta hace un par de meses las canaletas estaban a la vista, en el patio y en la línea perimetral de la escuela. Los días de lluvia, las aguas servidas subían provocando “un enchastre”. Los días de calor, “el olor hediondo” se hacía insoportable. Hoy los arquitectos del CEIP lograron “arreglar en parte” el problema, no obstante, los padres aseguran que el agua se continúa desbordando, aunque en menos cantidad, y el olor se sigue sintiendo.

Otra cosa que los padres reclaman es la instalación de dos aulas prefabricadas, que permitan sustituir dos salones que corren peligro de derrumbe. Una madre que no quiso dar su nombre señaló que si bien la ANEP reparó estos salones, el arreglo es “momentáneo” y eso no los deja tranquilos. “Sabemos que está la plata. Desde junio están todos los papeles prontos, pero los aulas aún no llegaron”, subrayó Carolina.

Hace dos meses, la paciencia de los padres encontró su límite, cuando saltó la llave de la instalación eléctrica y la escuela permaneció una semana sin luz. Según contó Jorge, la UTE no se acercaba a arreglar la falla porque la instalación no está regularizada. La situación llevó a que los padres realizaran una manifestación con corte de calle, reclamando una solución. Finalmente, la UTE arregló la falla, pero el tendido continúa siendo irregular.

“Situación compleja”
El director general de Primaria, Héctor Florit, reconoció a El Observador que “la escuela está en una situación compleja en la medida que es una escuela grande, con una matrícula muy importante y un jardín de infantes que está en la misma manzana”. Sin embargo, señaló que hace dos meses concurrió a la escuela a reunirse con los maestros y padres, y se comprometió a comenzar las obras en los baños antes de fin de año.

“La situación de los baños tampoco es nueva. Está bien que los vecinos reclamen y nosotros vamos a cumplir con los tiempos que prometimos. Las obras estarán prontas antes de fin de año o, por lo menos, se habrán iniciado”, aseguró.

Por su parte, la inspectora de la zona, María Alicia Consentino adelantó a El Observador que la obra ya está adjudicada a la empresa Satragno y, por lo tanto, “ya está casi todo pronto” para empezar con la reparaciones. “El tema es que estas cosas llevan tiempo, no se resuelven de un día para el otro”, subrayó. Aseguró que la obra incluirá también el arreglo del desagüe que se encuentra en el patio, aunque señaló que las aguas que se desbordan no son aguas servidas, sino agua limpia. Aclaró que la zanja que se encuentra a la salida de la escuela no depende de la ANEP, sino del municipio, y, por lo tanto, no estará incluida en las obras.

En cuanto a la instalación de los salones prefabricados, explicó que se retrasó porque hubo que hacerles algunos ajustes para que cumplieran con la normativa del CEIP. Sin embargo, señaló que hoy ninguno de los salones de la escuela corre peligro de derrumbe. “Si fuera así, no los estaríamos utilizando”, afirmó.

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