La gira del presidencial por España comenzó este martes a dar sus primeros frutos, luego de cosechar elogios de parte del gobierno y el empresariado español. La administración de Batlle logró avanzar en uno de los principales objetivos del viaje luego de que la canciller española, Ana Palacios, anunciara que su país trabajará en forma bilateral con Uruguay para hallar una solución a los ilegales uruguayos. La semana próxima ya se comenzará a discutir el tema, que será tratado en "forma rápida", según dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti.
"Vamos a trabajar en esto, lo haremos con seriedad, con responsabilidad y aportaremos a nuestro poder de creación para encontrar soluciones", afirmó, por su parte, Opertti, quien rechazó utilizar el término "problema" para hablar de la situación de los inmigrantes ilegales uruguayos, que él calificó de "cuestión" entre ambos países.
Los inmigrantes uruguayos quieren que se reconozca "que el tratado de 1870 que sigue vigente y que trate de alguna manera de solucionar el problema de los uruguayos irregulares en España lo más pronto posible".
"Las dos partes hemos coincidido en la conveniencia de darle a esto la atención más rápida posible tomando en cuenta no sólo la expresión de de la voluntad política de nuestros jefes de gobierno sino también la naturaleza del tema que está sobre la mesa", insistió Opertti.
"Por lo tanto yo le diría que los plazos de la próxima reunión de trabajo será muy breve, la propia semana próxima y luego veremos en esta primera exploración del tema si nos fijaremos nosotros mismos de modo autónomo algún tipo de límite temporal. No hemos hablado de eso en términos precisos", añadió el canciller uruguayo.
"Pero, la idea es que esto repose, que el impulso lo dé un equipo muy reducido por una parte y por otra, muy reducido, casi unipersonal", añadió Palacio. "Las dos partes coincidimos en que cuanto antes lo resolvamos mejor será para ambas partes", concluyó el canciller Opertti.
(Sobre la base de AFP)