Se espera que el rey Juan Carlos de España asista al próximo cambio de mando, el 1° de marzo de 2015. La visita oficial y protocolar es la excusa perfecta para que el monarca Borbón –quien abdicó este año en favor de su hijo Felipe VI pero sigue llamándose rey– inaugure las instalaciones del Espacio Cultural Federico Lorca, ubicado en Avenida Brasil casi Juan Benito Blanco, en el corazón de Pocitos. Por lo menos esa es la idea de sus responsables.
“Estamos manejando esa fecha como tope para la apertura oficial del centro. (El exsecretario general iberoamericano) Enrique Iglesias nos comentó el hecho de la llegada del rey y creemos que es una buena ocasión”, dijo a El Observador Ricardo Beiro, director del Espacio Cultural García Lorca y secretario de la asociación civil El Camarín, adjudicataria por ley desde 2007 como “agente cultural sin fines de lucro” del exlocal del Correo de Pocitos en un comodato por 30 años.
Desde su visita en 1983 Juan Carlos de Borbón tiene una relación con Uruguay.
“El Espacio Lorca va bien, está entrando a su última parte. Estamos avanzado en el hall, y en la sala principal. Ya tenemos también los vidrios comprados, y se quitará la empalizada tan fea que está sobre Avenida Brasil”, indicó Beiro, aunque reconoció que: “El ritmo es más lento de lo que queremos”.
“La construcción física está en 100%. Faltan algunas terminaciones en lo que se denomina la caja escénica, como butacas, sonido y luces, así como los yesos para la acústica. Ya se colocó el aire acondicionado, y ahora se trabaja en la parte eléctrica”, explicó Beiro.
Según dijo, en este momento lo que está demorando las obras son los subcontratos. “Estamos procurando fondos para esto último”, remarcó, y dijo que aún se necesitan
US$ 250.000 más.
“Enrique Iglesias, padrino del centro, está en este momento en plena faena para conseguir estos últimos fondos”, afirmó Beiro.
Hasta el momento, las obras de Espacio Cultural García Lorca llevaron
US$ 1.700.000 aproximadamente, discriminados en US$ 1.300.000 aportados por el gobierno de España, US$ 150.000 del Banco República, US$ 100.000 del Banco Santander, US$ 50.000 de la Coorporación Andina de Fomento y US$ 100.000 por parte de ANTEL.
El edificio sobre Avenida Brasil –que estuvo abandonado por más de 30 años luego de que funcionara una oficina del Correo– en el barrio “más densamente poblado del Uruguay”, pretende transformarse en una referencia de actividades culturales en una zona que no posee muchas instituciones de ese tipo.
Dentro del espacio total de 1.500 metros cuadros, el teatro tiene un lugar preponderante ya que ocupa 80% de la superficie.
Como el diseño de las gradas pretende ser retráctil, tendrá un mínimo de 350 localidades, organizadas en dos anillos de tertulia. “Pero también podrá ser circular”, agregó Beiro.
El centro en total tendrá cinco niveles: una planta baja, que incluirá una sala de exposiones y una cafetería, un primer piso con el teatro en tres niveles, y finalmente en la parte superior dos salones con vista al mar: allí se dictarán clases y también serán salas de reuniones. Además, en la parte superior quedan los cimientos para cuatro pisos más para posibles ampliaciones.