El conflicto agrario de casi 90 días que conmociona a Argentina comenzó a afectar el viernes el abastecimiento de leche, carnes, verduras y combustibles, por una huelga de transportistas enfrentados con agricultores en rebelión fiscal, revelaron fuentes empresariales.
Los transportistas de todos los rubros de la economía reclaman el fin de la protesta agraria, afirmando que están sufriendo graves pérdidas por la paralización del comercio interno de granos destinado a la exportación.
La cooperativa Sancor, una de las más poderosas del sector industrial lácteo, afirmó que "hay 500.000 litros de leche parados en los piquetes", en tanto que en Córdoba (centro) hubo camiones forzados a derramar leche en las rutas.
Argentina es el primer exportador mundial de aceites y harinas de soja, el tercero de poroto de soja, el segundo de maíz y el quinto de trigo, pero su comercio exterior de granos está afectado por falta de stocks en los puertos, donde cada día entran menos camiones, dijo una fuente empresarial.
"No está llegando nafta ni gasoil. Vamos camino al desabastecimiento total", dijo el viernes el presidente de la Federación Empresarios de Combustibles de la provincia de Buenos Aires, la más poblada.
La cosecha de la soja está calculada en unos 24.000 millones de dólares, de los cuales el Gobierno intenta recaudar unos 11.000 millones por vía de los tributos.Los huelguistas cuentan con apoyo de líderes de la oposición liberal, derechista y de sectores de la izquierda más radicalizada contra el Gobierno de la presidenta peronista socialdemócrata Cristina Kirchner.
El prolongado conflicto agrario y la amenaza que pende sobre las exportaciones argentinas hizo que esta semana se mantuvieran sostenidos los precios de la leguminosa en el referencial Mercado de Chicago.
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