Otros 19 militares que habían desaparecido tras la ofensiva insurgente fueron localizados con vida este domingo, según el mando castrense, que dispuso, con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), de una contraofensiva en las áreas con problemas de orden público.
En la acción más sangrienta, un comando de las FARC atacó a los militares que custodiaban la infraestructura petrolera en el municipio de Puerto Asís, en el departamento de Putumayo (fronterizo con Ecuador), mataron a un suboficial y 18 soldados, y causaron heridas a otros ocho.
"En medio de esta tristeza, de esta noticia que nos acongoja, que nos ha golpeado bastante, hay que decirle a nuestros compatriotas que en este momento no se le pueden hacer concesiones al terrorismo", afirmó Uribe.
Según las autoridades civiles de Puerto Asís, el ataque de las FARC fue realizado por rebeldes que ingresaron desde Ecuador, adonde habrían huido.
El alcalde añadió que el hecho fue denunciado al presidente Uribe este domingo durante una reunión que sostuvo en la zona con los militares y autoridades civiles.
Uribe coordinó con las autoridades del área los ajustes a introducir en el plan de seguridad contra las FARC, aunque insistió en que pese a los "dolorosos reveses" continuará con su propósito de derrotar a ese grupo.
Entretanto, las tropas mantenían este domingo una intensa persecución contra los rebeldes que mataron a los uniformados en la frontera con Ecuador.
Con la acción de este sábado se eleva a por lo menos 87 el número de militares muertos en ataques a bases o patrullas desde principios del año, cuando las FARC reanudaron su accionar en lo que, según analistas, supuso el fin de un repliegue táctico de dos años.
(AFP)