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Fernando López D'Alessandro: "No hay dudas, Trías era un espía"

Desde 1996 el historiador tenía datos que ahora confirmó, pero cree que el episodio debe servir para dar una señal de transparencia y renovación

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18 de marzo de 2018 a las 05:00

Cuando en octubre VTV recogió la investigación que un brasileño y un checo realizaron sobre el servicio de inteligencia de la Checoslovaquia comunista (STB) de donde surgía que el líder ideológico del Partido Socialista, Vivian Trías, en las décadas de 1960 y de 1970 había sido espía del bloque soviético, el único historiador que se animó a participar del programa fue Fernando López D'Alessandro. Lo que ocurrió es que este historiador que militó en el Partido Socialista desde 1996 tenía datos que en el mundo circulaban documentos de inteligencia que revelaban que Trías era considerado por el STB como uno de sus mejores agentes en América Latina. Aquellas dudas se convirtieron en certezas y algunos aportes que sumó López D'Alessandro obligaron al Partido Socialista a formar una comisión para analizar el caso. No obstante, cree que el episodio trasciende a Trías y se ha convertido en un asunto en el que la izquierda dará una señal de transparencia y renovación o todo lo contrario.

¿Qué era Trías para usted?
Trías era el gran intelectual alternativo de la izquierda no comunista. A mí la historiografía clásica comunista, con alguna excepción como Lucía Sala de Tourón, siempre me hizo mucho ruido y me parecía que la izquierda alternativa era la visión de Trías. De pibe el revisionismo me deslumbró. Recuerdo cuando leí La historia de la nación latinoamericana de Abelardo Ramos, quedé deslumbrado. Cuando entré en el IPA conocí otras versiones de gente que influyó en mí, como Guillermo Vázquez Franco, Ivette Trochón y Pepe (José) Rilla. En facultad otra gente medular fue Germán Delía y José Pedro Barrán.

¿Cómo fue el primer dato que recibió de que Trías podía ser un agente comunista?
Cuando me lo plantearon a finales de 1996 fui escéptico. Me resultaba raro. Pero los argumentos eran muy contundentes. Sobre todo cuando me plantearon que viera la obra de Trías con los cambios de la política soviética respecto de América Latina. Ya entonces había datos acerca de los que me pidieron reserva, pero habían visto archivos y todo fue muy contundente como para hacerme el otario, ya que soy un racionalista.

"Esto es una prueba de fuego para la renovación de la izquierda. Acá el tema dejó de ser Trías, si no si la izquierda actúa con la suficiente madurez para debatirlo y resolverlo"

¿Y qué sintió?
Primero escepticismo y cuando lo asumí fue un giro copernicano, fue un golpe duro. Yo era un tercerista y había tenido problemas por eso y que el tipo en el que había tenido la mayor admiración intelectual resulta que estaba financiado por los soviéticos... Nunca fui marxista leninista y lo entendía en Trías como una moda: bueno, triunfó la revolución cubana, era moda... En mil novecientos cincuenta y pico Trías publica un artículo en El Sol donde define el leninismo como el marxismo aplicado a Rusia. Quería creer que su giro tenía algo de moda, de momento, pero cuando en 1996 me hacen estos planteos quedé shockeado. Y cuando me tomé el trabajo de comparar la línea soviética hacia América Latina con la evolución de los diferentes trabajos de Trías, ah, pucha.

¿Cuándo terminó de convencerse?
Cuando conseguí aquel libro (se levanta hasta la biblioteca y toma El capitalismo monopolista de Estado de Vladimir Cheprakov). En La crisis del imperio y en Las tres fases del capitalismo, la teoría de Trías es la del capitalismo monopólico estatal; la fase última del capitalismo para Trías era el capitalismo monopólico estatal. Leer La crisis del imperio es como leer a Cheprakov entero.

"Una actitud alienada es negar (que Trías era espía), otra es asumir que esto no fue como creíamos que era. Al fin de cuentas es eso: era otra cosa, punto"

¿Por qué no lo planteó en aquel momento?
Porque no tenía los documentos, así de simple. Cuando tuve los documentos fue peor todavía. Ahora tengo la confirmación. Un historiador cuando investiga debe de tener la solidez del respaldo de una prueba, un documento o un análisis muy bien fundamentado. Si te voy a decir que Trías estaba al servicio del KGB y que estaba influido por eso, te tengo que traer las pruebas.

¿Qué haría sin saber todo lo que sabía y le caen de golpe con estos documentos?
Haría lo que estoy haciendo. Investigar, analizar y descreer progresivamente. Para mí ya no hay dudas, Trías fue un espía. Una actitud alienada es negarlo, otra es asumir que esto no fue como creíamos que era. Al fin de cuentas es eso: era otra cosa, punto.

Los procesos que llevan a los hombres a convertirse en espías pueden ser muy variados. ¿En este caso a qué lo atribuye?
Las personas son muy complejas. Creo que respondió a una multiplicidad de factores. Por un lado la crisis de la Unión Popular con la que Trías perdió su banca; y ahí hay un tema de vida. Hay una sucesión de fracasos muy grande. Pensar que fue solo por plata es simple. No se puede desdeñar, pero es demasiado simple. Creo que pasó también que a ese fracaso de la Unión Popular, que destrozó al Partido Socialista, viene la separación del MLN Tupamaros que surgió desde dentro del Partido Socialista en gran parte. La ilegalización del Partido Socialista en 1967 por su aceptación de la vía armada. Conforme la situación se vuelve más crítica, la opción hacia el marxismo leninismo era la que le iba quedando. Fueron muchas cosas. Una circunstancia histórica y personal y creo que es el no asumir públicamente el fracaso de las tesis del socialismo nacional.

En un artículo que usted publicó en La diaria con base en un documento emanado de los archivos checos, Trías dice que el dictador argentino Jorge Videla era un moderado, ¿cómo pudo equivocarse así?
Porque los instrumentos de análisis que utilizaba estaban equivocados. Porque el socialismo nacional estaba equivocado. Las herramientas de análisis de partir de la base de que podía haber una veta nacional popular en esas dictaduras hacía que la conclusiones fueran equivocadas. Además, Trías se embalaba y eso en el análisis es malo. Y hay que ver que el receptor del mensaje por la política internacional del bloque soviético esperaba algo así. Él también escribió pensando en lo que esperaban los soviéticos.


Quizá hizo lo mismo con algunos libros que escribió a pedido.
Sí, ahí hay una cosa muy borderline.

¿Qué significa esta situación para el Partido Socialista?
Creo que tiene que significar un paso para revisar su pasado y una parte de sus concepciones ideológicas, sus tesis, en las que colaboré bastante, ya allí y en los trabajos de Manuel Laguarda y Eduardo De León.

Pero eso es ajeno a lo de Trías.
Creo que cuando se redactaron esas tesis el tercerismo y las concepciones socialistas nacionales quedaron bastante disminuidas, Esto no quita que casi la mitad del Partido Socialista sigue inscribiendo a esas posturas. Esto interpela muy profundamente a quienes tienen las concepciones terceristas como una forma de interpretación. La lista 4, por ejemplo, es eso.
El historiador López D'Alessandro es docente e investigador. Abandonó el Partido Socialista hace dos años y ahora forma parte de Banderas de Líber, un grupo vinculado al Frente Líber Seregni. Se considera un intelectual orgánico de los que estima quedan cada vez menos en el Frente Amplio.
¿Hay que bajar a Trías de las fotos de la sede socialista?
No, de ninguna manera. No hay que sacar nada. No hay que sacar a Rivera de Tres Cruces, hay que dejarlo, porque los héroes problemáticos son parte de nuestro pasado porque nosotros en determinado momento estuvimos afines a esas visiones y en homenajear a esos personajes. Si pusiste una foto en una sede partidaria es porque en algún momento hubo una identificación y forma parte de tu historia y si bajás la foto estás negando el pasado.

¿Y cuando el pasado está signado por alguien que dijo ser quien no era?
Va de la mano de las decisiones de cada persona. Eso es muy íntimo. Los partidos están formados por personas. Las instituciones tienen que asumir su pasado en su totalidad. Así como te digo que hay que dejar los nombres de las calles porque en determinado momento se decidió homenajear a tipos embromados, en las instituciones es igual, hay que asumir todo.

"Los héroes problemáticos son parte de nuestro pasado porque nosotros en determinado momento estuvimos afines a esas visiones y en homenajear a esos personajes"

¿Y si el Partido Socialista no lo admite?
Sería muy malo para el cambio y la renovación, del partido primero y de la renovación de la izquierda en general. Lo peor que ha hecho la izquierda muchas veces es el negacionismo: esto no pasa. El negacionismo ha sido nefasto en los procesos de las izquierdas latinoamericanas. Nos debemos un debate.

¿Se expone a una fractura el Partido Socialista?
(Piensa un minuto) Depende de cómo canalice sus contradicciones y en su madurez. Las organizaciones se fracturan cuando negás al otro. El otro deja de ser como yo, es otro y te partís. Si se canaliza en debate maduro con pruebas con análisis racional, se conjugarán esas contradicciones. Esto es una prueba de fuego para la renovación de la izquierda. Acá el tema dejó de ser Trías, si no si la izquierda actúa con la suficiente madurez para debatirlo y resolverlo. Lo que pasó con Raúl Sendic demostró que se puede enfrentar un tema grave y resolverlo. Un viejo compañero de militancia sindical de otro partido me mandó una carta muy conmovedora por lo que estoy haciendo y me decía que en su partido esto pasa y esto se necesita. Debatir cosas que sean centrales y remuevan y renueven. Es un tema que corta todo el sistema de partidos. Si es así, ¿no estaremos ante un cambio en la forma y la manera de hacer política y ver estas cuestiones como un modo de cambiar las maneras de hacer política? Y creo que esto sintoniza con una sensación que hay en la gente de una nueva forma de hacer política.

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