Economía y Empresas > CONFLICTIVIDAD LABORAL

A los dueños de Conaprole se les terminó la paciencia y la venta pasó al menú de opciones

Un grupo de tamberos comenzó a recoger apoyo para analizar esa moción y otras gremiales lo apoyan; cuestionan la pasividad del gobierno para abordar los desborde de su sindicato

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12 de octubre de 2018 a las 05:03

La sensación que tienen muchos de los 2 mil socios que remiten su producción lechera a Conaprole es de desánimo e impotencia. No logran comprender cómo en un momento tan complejo para la lechería se toman medidas sindicales que la provocan pérdidas millonarias a la empresa. El goteo continúo de conflictos de los últimos meses terminó por exasperar el ánimo de los dueños de la cooperativa, que ahora comienzan a organizarse para discutir la posibilidad de vender un emblema de la industria uruguaya.

Conaprole factura casi US$ 900 millones anuales y hace años es el principal exportador individual de bienes del país (US$ 417 millones en 2017), y emplea a unos 2 mil trabajadores incluyendo zafrales.

La iniciativa para que se analice la posibilidad de vender Conaprole la inició un grupo de tamberos de Durazno. Agustín Sojo, tambero de ese departamento y uno de los promotores de esa alternativa, declaró este jueves a Valor Agregado de radio Carve que “se está haciendo una votación para ver cómo se le plantean las cosas al Directorio de Conaprole. En nuestro grupo de lecheros en particular, planteamos que se discuta por qué no proponer una posible venta de Conaprole”, anunció.

El productor comentó que este planteo también tiene el respaldo de otros productores de Colonia y Florida, y que su génesis está en las trabas que tiene Conaprole para lidiar con un gremio que está constantemente obstaculizando su funcionamiento. “Vemos un sindicato que está constantemente trancando, cuando hay productores que no lo pueden creer porque tienen sus matrículas en rojo en plena primavera y no pueden costear sus costos y mucho menos proyectar cómo van a pagar las reservas de invierno”.

Precisamente esa iniciativa no fue ninguna sorpresa para las principales gremiales lecheras que consultó El Observador. El vicepresidente de la Sociedad Productores de Leche de Florida, Fabián Hernández, dijo que durante el punto álgido del último conflicto que hubo con la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC), su gremial puso sobre la mesa la posibilidad de vender alguna planta industrial o la totalidad de la empresa. “Sabemos que hoy no sería un buen negocio y por la pérdida que implicaría para el cooperativismo. Pero esa la impotencia que sienten muchos productores y gremiales. Si no se puede trabajar con el sindicato, vamos a tener que vender la empresa”, admitió.

El gremialista señaló que la realidad “es muy complicada” porque no se consigue rentabilidad hace un buen tiempo, ya sea por mercados internacionales flojos (como ocurre hoy) o la reciente suba del dólar que le está pegando en los costos de los tambos. Informó que ello ha derivado a que más de 1.000 productores no superen los $ 35 mil de ingresos líquidos mensuales. “Esta irracionalidad sindical está agotando a los productores que ya no tienen ganas de seguir adelante”, se lamentó.

Impotencia y perjuicios

El titular de la Sociedad de Productores de Villa Rodríguez (San José), Guillermo Bertti, dice que los tamberos “sienten mucha impotencia” por el “grado de irracionalidad” que muestra la AEOC. “Esto es lo que hoy está llevando a que se piense en vender una cooperativa que tiene más de 80 años y es todo un símbolo para Uruguay”, apuntó.

A su juicio, sería “una injusticia” tener que apelar a esta opción porque hay varios ejemplos donde las empresas que pasaron a manos privadas terminó siendo un mal negocio. “Cuando llegan productores chilenos, paraguayos y brasileños nos dicen como consejo: ‘ustedes no vendan’”, acotó.

En tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Wilson Cabrera, alertó por las consecuencias de una reciente medida que tomó la AOEC de impedir una auditoría en una planta industrial ubicada en Villa Rodríguez. “Esta gente (por el gremio) está tratando de hundir a Conaprole y es poco explicable, pero es así, y queda demostrado con esta auditoría, donde deberían colaborar para que podamos pasarla, y prefieren que se pierda ese mercado”, consignó Informe Tardáguila.

El motivo del conflicto, según se informó es que no quieren que un trabajador se cambie de sector cuando falta uno, así como también se oponen a que se nombre un suplente cuando falta el chofer de un camión, “algo que no les beneficia en nada, pero se dedican a poner palos en la rueda día y noche”.

“Lo que los sindicalistas quieren es tomar las decisiones ellos en la industria y mientras la ley no nos ampare; nosotros vamos a seguir protestando, pero un día se va a terminar Conaprole. Así no va a durar mucho”, auguró Cabrera. 

Palos al gobierno

Las gremiales lecheras consideran que el gobierno ha mirado para el costado en el conflicto con Conaprole y no ha defendido el interés de los productores. “Hoy vemos que el gobierno no se pone las pilas para poner límites al sindicato”, dijo Hernández.

En tanto, Bertti considera que el Poder Ejecutivo debería actuar para que la cooperativa pueda operar con normalidad y evitar así llegar a una medida “tan extrema” como la disolución de la cooperativa. El gremialista cuestionó la vigencia de una cláusula de paz que no funcionó y la reciente negativa del gremio que negó una auditoría a la planta industrial de Villa Rodríguez. “La mano viene mal. Es un problema que lo tiene que solucionar el gobierno. Si hay que hacer nuevas leyes, que se hagan”, reclamó.

Por su parte, Cabrera señaló que “algún día los legisladores de este país tienen que hacer algo, porque además de destruir a la principal cooperativa del país, no van a venir nuevos inversionistas”.

El presidente de la República Tabaré Vázquez le confirmó a las gremiales lecheras que tiene previsto recibirlos el próximo martes en la residencia de Suárez y Reyes para abordar la difícil coyuntura que atraviesa el sector, no solo por los números rojos de muchos tambos sino también por la elevada conflictividad laboral que viene acarreando Conaprole en los últimos pese a que tiene una cláusula de paz vigente.

La propuesta de venta que no fue

Esta no es la primera vez que está sobre la mesa la venta de la principal industria láctea uruguaya. En 1999, en medio de otra crisis, llegó una propuesta del fondo de inversión Exxel Group  -liderado en ese entonces por el empresario argentino Juan Navarro- para quedarse con el 70% de la cooperativa por unos US$ 300 millones. El restante 30% continuaría en manos de los socios. El paquete incluía un plan de inversión en ese entonces por US$ 130 millones para montar una planta de tecnología avanzada. Según recordó Bertti, en esa instancia  hubo varias asambleas de productores con el Directorio para ver qué decisión se tomaba al respecto. Finalmente, los socios decidieron rechazar la propuesta del grupo argentino.

Luego Conaprole inició una reestructura con el cierre de pequeñas plantas para concentrar su actividad en menos unidades industriales. Ese proceso le sirvió para consolidarse como la principal industria del país y aprovechar el despegue que logró la lechería entre 2004 y 2013 cuando duplicó su producción. “En esa oportunidad fue una buena decisión no haber vendido”, resaltó Bertti.

Para que el planteo actual de analizar una posible venta de la cooperativa primero el Directorio debe convocar la Asamblea de los 29 -el órgano superior de la cooperativa- que luego deberá decidir si convoca a una asamblea general para someter a discusión y votación esa iniciativa.

 

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