A casi dos años de las elecciones internas, los blancos se convocaron este sábado para actualizar la foto de la correlación de fuerzas entre los sectores y poner a prueba las lealtades surgidas de esa noche de junio de 2019 en la que Luis Lacalle Pou fue designado candidato a presidente.
La nueva imagen, que quedará patentada este martes con la asunción de los nuevos 15 integrantes del Honorable Directorio, proporcionó algunas conclusiones previsibles y otras sorpresas.
Aunque la elección confirmó a Pablo Iturralde como presidente del órgano de conducción del Partido Nacional –bajo la lista de unidad integrada por Aire Fresco, el Herrerismo, el Espacio 40, Alianza Nacional y el sartorismo, que se impuso con el 80 % de los votos–, el batacazo de la jornada lo dio la única lista alternativa, liderada por Jorge Gandini, quien ya alejado de Alianza Nacional había anunciado su intención de correr por su cuenta para marcar sus propios votos con el sector Por la Patria. Y, así, triplicó el número de sillas que le hubieran correspondido con una lista de consenso.
El crecimiento de Gandini, que pasó de unos 20 convencionales en 2019 a 90 votos en la elección de este sábado, se dio principalmente por los votos de aproximadamente un tercio de los convencionales electos por la agrupación de Sartori y otro tercio de los convencionales que eran de Alianza Nacional (sin contar los que ya eran propios).
Asimismo, el resultado terminó salpicando también al Espacio 40, que si bien alineó a casi toda su tropa terminó pagando un mayor costo que el larrañaguismo, ya que se quedó con un lugar menos.
El voto a voto
Como la elección no es secreta –los convencionales firman el sobre en el que depositan la lista, que también va firmada–, los dirigentes llevan un rastreo bastante acabado y certero de cada uno de los votos. Y aunque la reconstrucción formal, con planillado incluido, se hará recién el miércoles, El Observador conversó con referentes de las distintas agrupaciones para obtener un pantallazo de cuáles fueron los principales corrimientos sobre la base de los sondeos primarios.
De allí se desprende que Gandini obtuvo –en números aproximados y sumado a la veintena que ya tenía– algo más de 30 votos de convencionales electos por el sartorismo, algo más de 20 votos de dirigentes que originalmente comparecieron bajo Alianza Nacional, cinco vinculados al intendente de Maldonado, Enrique Antía, y en el entorno de ocho convencionales que respondían a Aire Fresco, particularmente en el departamento de Canelones.
De este modo. si se tiene en cuenta que Alianza obtuvo en las internas de 2019 aproximadamente 80 convencionales, el líder de Por la Patria se quedó en la elección del sábado con casi la mitad de esos votos.
Dentro de Alianza Nacional, Gandini cosechó apoyos de otros referentes o agrupaciones que, como él, se alejaron en el último tiempo del sector fundado por el fallecido Jorge Larrañaga. De ese modo, el senador obtuvo una buena votación en Colonia, donde el larrañaguismo perdió al intendente Carlos Moreira, en Tacuarembó con aproximadamente cinco votos correspondientes al intendente Wilson Ezquerra, quien se alejó de Alianza hace unas semanas, y en Treinta y Tres con los votos del exintendente Dardo Sánchez, ya hace meses alineado con Por la Patria.
En Colonia, el diputado Mario Colman, electo por la lista 904 de Moreira, votó por la lista oficial, pero otros dirigentes de la agrupación se volcaron por la lista de Gandini. En los meses previos a la Convención, tanto Gandini como Iturralde y Carlos Camy se reunieron con Moreira para pedirle sus votos, aunque finalmente el intendente otorgó libertad de acción a los suyos.
En ese lapso, Gandini tuvo gestos de acercamiento a Moreira –impulsó, por ejemplo, su reincorporación al Partido Nacional– y también se mostró junto a Ezquerra en Tacuarembó en los días en los que el intendente se distanció de Alianza Nacional por diferencias con la conducción del sector tras la muerte de Larrañaga.
Dentro de Aire Fresco, Gandini obtuvo el respaldo de convencionales electos por la lista 400 de Canelones –en la que se inició en política el presidente Lacalle Pou–, en particular la "barra" liderada por el diputado Javier Radiccioni, quien se distanció del sector luego de las elecciones departamentales de 2020 y compareció en la lista liderada por el senador wilsonista.
Por el lado del sector de Antía, los convencionales cercanos al diputado Diego Echeverría se plegaron a la lista oficial, pero otros eligieron la opción de Gandini.
A ese panorama se suman un par de dirigentes de la 40 y el Herrerismo, que también dieron su voto a la lista alternativa, aunque fueron los dos sectores que más fidelidades mantuvieron, tanto en la asistencia a las mesas de votación como en el propio voto de sus convencionales.
Para tener una noción de la importancia de cada voto, con cinco convencionales que en vez de optar por la lista de Gandini lo hubieran hecho por la lista oficial, el líder de Por la Patria habría obtenido un director menos.
Algunos de esos votos cambiados dieron lugar a situaciones curiosas, como la de un veterano dirigente de Artigas, que debía votar por la oficial pero lo hizo por Gandini. Al ser consultado por los suyos, primero respondió que creía haber votado la lista que le tocaba, aunque luego argumentó que concurrió sin sus lentes.
Otros convencionales de Alianza Nacional comentaron en la interna que optaron por Gandini con el argumento de que los dos puestos para el sector estaban "asegurados".
La ecuación se terminó de conformar por algunos votos ausentes, como una parte de los convencionales del diputado Álvaro Dastugue, electo por la agrupación de Sartori, que iba en el puesto 14 de la lista oficial.
La debacle del sartorismo lo llevó de tener convencionales como para tres directores en 2019, a obtener solo uno. Sin embargo, la fragmentación de Alianza Nacional no le quitó al sector que fundó Larrañaga ninguno de los dos puestos que le correspondían según el cociente de las últimas internas, ya que compareció en los puestos 7 y 11 de la lista oficial. El que pagó el costo, por ir en los lugares 5 y 13 de la lista unitaria, fue el Espacio 40, que según los cálculos de los dirigentes llevó más convencionales a votar que el larrañaguismo, pero obtuvo un director menos..
"Si hubiéramos ido separados hubiéramos sacado dos directores. Para atrás no se puede volver. Pero nosotros somos hijos de nuestra palabra y defendimos a la unidad", dijo el senador Sebastián da Silva al ser consultado por El Observador.