“Lo primero que quiero decir es que estoy muy tranquilo”. Así respondió el ex canciller Reinaldo Gargano al ser consultado por Observa sobre los cables divulgados por Wikileaks que se conocieron este viernes, en los que se indica que Estados Unidos estuvo “encantado” con su alejamiento del gabinete y consideraban al ex ministro del gobierno de Tabaré Vázquez como “intratable”.
“No me tomó por sorpresa (que aparecieran los cables), porque algo se había insinuado cuando se anunció que El País los tenía, de que había información de Jorge Vázquez y también de problemas relacionados con el comercio exterior”, comentó Gargano. Y agregó: “Daba la impresión de que podían referirse a la gestión del Ministerio de Relaciones Exteriores”.
"Antinorteamericano", "ideológicamente terco", un "fuerte defensor de estrechar lazos con Cuba" y "uno de los elementos más radicales de la coalición" son algunos de los calificativos que se realizan sobre el ex ministro de Relaciones Exteriores en los cables filtrados por Wikileaks y que publicó este viernes El País.
Para Gargano lo que dicen los cables “confirma que este país tuvo una política independiente y que se hizo ejercicio del principio de autodeterminación de los pueblos; que el ministro siempre defendió los intereses del país”.
Según revelan los documentos desclasificados, Incluso cuando el ex presidente Tabaré Vázquez resolvió remover a Gargano de su puesto, la embajada de EEUU en Uruguay se manifestó “encantada de haberse liberado del intratable Gargano, quien consistentemente buscó minar las relaciones con EE.UU".
“(Los cables) no son sino una manifestación de cómo una potencia mundial se puede equivocar en la manera de manejar sus relaciones exteriores". El ex canciller entiende que los documentos “son profundamente equivocados, errores, producto de una actitud dogmática en las relaciones exteriores de Estados Unidos: o se acepta lo que ellos proponen o el que no lo acepta es un enemigo”.
Consultado sobre si se considera “antinorteamericano”, como lo tildan los cables estadounidenses, Gargano expresó: “No soy nada más que antidogmático. No creo que haya que obedecer a una sola potencia en el mundo. Soy pro Unasur, pro Mercosur y pro latinoamericano”.
El ex integrante del gabinete de Vázquez remarcó a Observa que “jamás” tuvo un altercado con el ex embajador de EEUU en Uruguay, Frank Baxter. “Alguna vez tuve que aclarar alguna cosa y decir que las relaciones exteriores del país las conducía el presidente con su ministro de Exteriores y no se arreglaba en una mesa de café o una cena”.
En cuanto al relacionamiento de Uruguay con Cuba, Gargano recordó que “el primer día que asumió Vázquez, por orden suya, que yo compartí, se firmó el restablecimiento de las relaciones con Cuba, que rompió (Jorge) Batlle en una Cumbre Iberoamericana, donde intercambió epítetos muy graves con Castro”.
“El Uruguay nunca debió romper relaciones con Cuba. Hay que protegerla del bloqueo al que está sometida”, afirmó e hizo hincapié en la llegada de médicos cubanos a trabajar al nuevo Hospital de Ojos, “vinieron de forma casi gratuita”.
LOS LOGROS DE LA CANCILLERÍA
Gargano repasó algunos de lo que él considera fueron logros del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el período en que estuvo al frente de esa Secretaría de Estado.
“Logramos cosas tan significativas —y acá tengo que hacer un reconocimiento a Álvaro Portillo y otros diplomáticos del Ministerio— como la creación del Departamento 20 (creado para nuclear a los compatriotas que se encuentran fuera de fronteras y facilitarle la comunicación con el país, así como trámites y problemas que deban resolver a la distancia). Hasta ese momento nadie se había ocupado de los 600.000 uruguayos en el exterior. También creamos 45 consejos consultivos en el exterior”, recordó Gargano.
El ex canciller enfatizó además que bajo su gestión “se logró por primera vez en 60 años que cambiara el secretario general de la OEA y que un socialista como (Miguel) Insulza fuera nombrado, impulsado por nosotros, Brasil y Venezuela, porque EEUU retiró su candidatura”.
“Fuimos partidarios de la creación de la Unasur y de gestionar una política continental”, remarcó Gargano, “nos ocupamos de la región y de América Latina”.
En materia de comercio exterior puso el ejemplo de Rusia: “No le vendíamos más de 30 millones de dólares y hoy es el primer comprador de carne de Uruguay”
(Observa)