Una de las primeras medidas de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, fue presentar un proyecto de ley para declarar en emergencia el Servicio Penitenciario Bonaerense, sospechoso de varios tipos de corrupción. En la madrugada de ayer se fugaron tres presos famosos y la mujer, lejos de intimidarse, actuó con decisión: anunció la remoción de la cúpula del servicio carcelario regional.
Gobernadora de Buenos Aires remueve a la cúpula carcelaria
Tras fuga de tres detenidos "de peso", comenzó limpieza de un organismo bajo sospecha