El dictador alemán Adolf Hitler era un apasionado de los dibujos de Blancanieves y de Pinocho de la factoría de Walt Disney, hasta el punto de que se entretenía haciendo copias de esos cómics, según un historiador noruego.
Las copias, datadas de 1940, un año después de la invasión de Polonia que encendió la segunda guerra mundial, fueron adquiridas por Hakvaag en una subasta en Alemania y llevan las siglas "A.H." o, en el caso de Blancanieves, como "A. Hitler".
El ministro de la Propaganda, Joseph Goebbels, le regaló en las Navidades de 1937 12 copias de filmes del ratón Micky y, según recuerda "Spiegel", a partir de ahí surgió el proyecto de dotar al régimen de su propia productora de dibujos animados.