Es hora de enfrentar la única parte de un viaje que puede estresarte: hacer la valija. Los más organizados atacan la tarea un día antes, mientras que los más despreocupados se encargan de la labor unas pocas horas de que salga el vuelo, pero en todos los casos tienen por delante el mismo desafío: elegir la ropa, zapatos y accesorios más adecuados para cubrir la estadía, que agreguen además el mínimo peso posible.
La variable del peso es cada vez más importante porque las aerolíneas limitan la cantidad de piezas (que suelen ser de 23 kilos cada una) que se incluyen con el pasaje y ya no es inusual, incluso para viajes más o menos largos, que no se incluya ninguna valija salvo la de mano, la cual no puede sobrepasar en general los ochos kilos.
Por eso te sugerimos algunos consejos de expertos viajeros, para empacar con lógica y sin estrés.
Dos métodos de doblado en "rollito"
- A la hora de empacar hay muchos sistemas, pero el que más están recomendando los expertos en organización es el del “rollito”. Se trata de doblar la ropa no estructurada (suéters, remeras de algodón, pañuelos, pantalones informales) en rollos, lo que permite una mejor disposición de las prendas en la valija. Otras prendas como camisas, trajes o blazers, deben disponerse en forma plana para que no lleguen todas estrujadas. En caso de que se arruguen, lo primero que hay que intentar –antes de plancharlas- es colgarlas en una percha y dejarlas dentro del baño mientras que te duchás. El vapor sirve para que vuelvan a su forma original, en la mayoría de los casos.
- Los zapatos deben ir debajo de todo, pero también es bueno el método de ubicarlos en los espacios muertos que quedan luego de ubicar el resto del contenido de la valija. En cualquier caso se aconseja ubicar los objetos más pesados en la parte de abajo y del lado de las ruedas de la valija.
- Sumate al método de mix & match a la hora de elegir tu ropa. Esto implica elegir muchos colores neutros (negro, beige, blanco y gris) para los básicos y apostar a unos pocos toques de color en algunas piezas o accesorios.
Otros prefieren compartimentar en pequeñas cajas blandas
- Una buena práctica para quienes viajan mucho es armar kits que están listos a la hora de armar la valija. Esto es ideal para los productos de belleza y de cuidado personal. Solo hace falta rellenarlos antes de cada nuevo despegue.
- Envolvé cada zapato individualmente en una bolsa (o en las gorras de baño de nylon que te dan en los hoteles) y aprovechá el espacio dentro de cada uno para guardar pequeños objetos como ropa interior, pañuelos y pashminas, corbatas o bijou.
- Si querés llegar a destino con una camisa impecable, ubicá un cinturón dentro del cuello. De esa manera evitarás que se arrugue o doble en esa zona tan sensible.
- El equipaje de mano tiene que estar tan bien planificado como el resto. Considerando que las pérdidas de valijas son más frecuentes que las que todos desearíamos, es aconsejable llevar allí un conjunto extra completo, desde zapatos hasta ropa interior, tanto de ida como de vuelta, ante la eventual pérdida o retraso de un avión en una escala en la que ya despachaste tu equipaje principal.
- Si llevás maquillaje o productos de belleza en la valija (recordá que los líquidos no pueden superar los 100 ml para poder ser transportados en el equipaje de mano) guárdalos en bolsas herméticas tipo Ziploc y si es posible, en dos bolsas, para evitar pérdidas ante posibles roturas.
- Otro método que se ha popularizado es el de “5-4-3-2-1” para viajes de una semana: cinco pares de medias y piezas de ropa interior, cuatro remeras o partes de arriba, tres pantalones o polleras, dos pares de zapatos y un sombrero. Algunos de los ítems puede ser sustituido por una chaqueta, una malla de baño o un vestido, dependiendo de las circunstancias del viaje.
- Otro sistema que se usa (y que se puede ver en sus variantes en YouTube) es la llamada técnica bundle (en inglés haz o conjunto), según la cual se van envolviendo cada prenda de ropa desde un núcleo central, ubicando la ropa interior y las remeras en el centro y las piezas de sastrería blusas y vestidos en las capas externas.
Estrategias para no pasar un mal momento en el aeropuerto
-Es ideal pesar la valija apenas hecha y para eso hay una variedad de pequeñas balanzas, manuales o electrónicas, que permiten hacerlo. Son económicas y conviene siempre tener una en la valija,
-Si la maleta pesa más de 23 kilos no conviene apostar a la buena voluntad de quien te atienda en el mostrador de check in y ni siquiera confiar en tu proverbial simpatía. Las reglas son cada vez más estrictas e incluso un kilo de más puede generar un llamado de atención que termine en trasiego de una valija a otra. Si se supera el límite es mejor reacomodar con tiempo el exceso y ahorrarse el estrés de hacerlo en el piso del aeropuerto, ante la mirada impaciente de quienes esperan en fila.
-En caso de que no se pueda eliminar el exceso y la franquicia de tu pasaje solo incluya una valija, es mejor no ubicar todo en una misma, porque los kilos de más suelen costar mucho más –comparativamente- que pagar una pieza extra entera. En ese caso muchas aerolíneas permiten pagarla online, lo que además suele bajar el precio a veces en hasta 20 dólares.
Dependiendo del destino y de la empresa la valija extra puede costar entre US$ 20 y US$ 120. Tené en cuenta que en algunos casos incide positivamente en el precio si decidís comprarla hasta seis horas antes del vuelo.
En cambio, si el peso de tu única valija va de 23 a 32 kilos, tendrás que pagar unos US$ 100 o más sin importar la cantidad de kilos por arriba de 23, y hasta 200 dólares si está en el rango entre 32-45 kilos. El equipaje sobredimensionado puede costar US$ 50 dólares más.
-Tampoco te confíes en que podrás arreglar “lo que sobra” en el bolso de mano o en el carry on, porque si no te lo pesan en el check in hay altas chances de que te paren al ingresar al área de seguridad o incluso en la entrada del avión. En algunos aeropuertos se pesa incluso el bolso de mano más la cartera o mochila permitida, porque ambas piezas no deben sobrepasar un total de 8 a 10 kilos.
-Si viajás en clase Económica y sos parte del programa de viajero frecuente de la aerolínea en cuestión, averiguá en el check in si tenés algún tipo de beneficio. En algunos casos la cantidad de vuelos o millas habilitan una especie de categoría superior que genera beneficios a la hora de despachar una segunda valija ya sea gratuita o a mejor precio.