Las tortugas fueron halladas muertas en la llamada playa del Icacal, y se trataba de 24 de las llamadas golfinas, dos de carey y cinco "prietas", todas de especies en vías de extinción, algunas de las cuales medían más de un metro de largo.
Un grupo de técnicos del Centro de Desarrollo Pesquero (CENDEPESCA) iniciaron una investigación para determinar la causa de la muerte de los quelonios.
Para dilucidar el caso, la Fiscalía inició también una investigación, y su portavoz Mario Martínez adelantó que realizarán inspecciones de los barcos camaroneros para determinar el tipo de red que utilizan.